jueves 2 de febrero de 2012

Homosexualidad y religión


Bueno venga, el primer temita post-examinil, y encima lo empiezo después de un examen de ginecología bien completito. Antes y después del ansiado evento estuve navegando por el 20 minutos —algo que suelo hacer como mantra de relajación, leer periódicos digitales— y encontré una noticia de un ex-cura gay que salió del armario y al hacerlo tuvo que huir de sus jefes, desgraciadamente más conservadores que él en este aspecto.

Después del examen, aparentemente sin nada que hacer, acompañando a mi cómplice, decidí investigar un poco más sobre este tema, que al parecer ha sido durante un espacio corto de tiempo de algunos reporteros del 20 minutos. Algo de lo que ya se estaban quejando muchos de los trolls que pululan por el lugar.

Vamos a hablar un poco de homosexualidad.

La homosexualidad es una tendencia sexual del ser humano como cualquier otra, y que la sociedad no ha atinado bien en reconocer como algo normal. Como siempre, la Iglesia ha sido el colectivo que menos la ha aceptado y por un buen tiempo fueron perseguidos y marginados, hasta que por fin, en 1969, se celebraran las primeras marchas a favor de sus derechos.

 Aunque claro, las manifestaciones que una vez se celebraron y fueron llamadas “gay pride parade” distan mucho de las coloridas cabalgatas que se celebran hoy en día. En las marchas de ahora se enarbola la bandera arcoíris y un concepto estereotipado del homosexual.

La bandera arcoíris sustituyó al triángulo rosa, quizá, por ser el método que utilizaban los nacionalsocialistas nazis para distinguir a los homosexuales. El primer diseño fue realizado por un hombre en una marcha del 1978, y desde ahí, se popularizo para utilizarse en casi todos los eventos empezando en 1979.

Se supone que la bandera representaba, al menos para el creador original, una idea  para cada color; por ejemplo, la naturaleza está representada con el verde, la curación con el naranja, etc. La verdad es que yo le encontraría más relación esto con el movimiento “hippie” que con los homosexuales; no obstante, esta filosofía se perdió, y ahora, todo el mundo asocia un arcoíris con lo homosexual.

De hecho, la celebraciones del orgullo LGTB, ya repartidas en todo el mundo, en una sociedad donde los sectores más cultos ya lo respeta como una orientación sexual normal, han pasado a ser un excéntrico y apoteósico espectáculo, de carácter turístico, que no hace más sino amenazar la existencia del individuo homosexual, como alguien normal y corriente que vive su sexualidad como quiere. En un afán por gritar por sus derechos, y por defender su identidad —que me parece una cosa genial— muchos pecan de apartarse de la integración, y acaban, desgraciadamente, identificándose con estereotipos.

En pos a la defensa del cura reprimido homosexual.

La Iglesia siempre ha pecado de intransigente con todo aquello que amenace sus antiguos y estáticos ideales. Tan hipócrita como siempre, se preocupa más porque una pareja de chicos se besen, más que por las enfermedades venéreas que azotan África, y por inculcarle un poco de sentido común a los feligreses —no demasiado, que hay que mantener un mínimo de gente creyente para que haya religión—.

Aún así, 20 minutos nos enseña que ambos ámbitos no están muy separados entre sí, y hay algunos curas y monjas que en vez de reprimir sentimientos heterosexuales, los reprimen de sentido homosexual, como si haya alguna diferencia en eso.

En un intento por compaginar un poco su atracción física por las personas del mismo sexo, con el absurdo celibato que llevan, los muy listos llaman su estado como si de una afección psiquiátrica se tratase: “tendencia homo-afectivo-sexual” lo llaman… ¿Y los curas heterosexuales que tienen? ¿Una “tendencia hetero-afectivo-sexual”? No, claro… ellos sólo son sacerdotes pervertidos.

Se reúnen cual secta, con nombre y todo, a leer la biblia y recordar que son gays reprimidos. Piensan que eso les impedirá sentirse mejor, pero yo no los veo exigiendo en que se plantee una derogación del celibato.

Según la viñeta que observé mirando alguno de los artículos sobre estos temas: "La homosexualidad no es solo  cuestión de sexo" Estoy de acuerdo: No es sólo sexo, también es usar un marcador arcoiris para saber por cuál versículo te ibas.


Superconfesiones

Una de las confesiones anónimas que nos ilustra en la página habla de un hombre de 47 años, homosexual y religioso, que lleva una relación secreta con un amigo a la vez que sermonea a sus feligreses en la parroquia. Se siente mal, y es normal. No tiene que ser muy gracioso vivir en represión, pero claro, siempre sienta bien encontrar a gente tan desgraciada como tú. Esto puede compararse a aquellas asociaciones de enfermos en los que uno comparte sus desgracias con los demás, pero al final, acaban alejándose de la sociedad, identificándose con su propia enfermedad.

Otra confesión, de una monja. No tiene desperdicio. Pues la señora afirma que su homosexualidad no es el “mal”, ella dice que “Si Dios me ha hecho homosexual, será por algún motivo”. Pues claro, tonta, Dios te ha hecho así para controlar el crecimiento la población, que ya vamos a llegar a los siete mil millones…
Esto es completamente absurdo, es una vil treta y un engaño a sí mismo. Sólo nos sirve para comprobar lo mucho que cala la religión en la mente del ser humano. Son gente que se lame las heridas pensando que su creencia es totalmente incompatible con su “inclinación sexual”. Gente reprimida consolando a gente reprimida. Se ocultan, celebran misas homosexuales a espaldas de sus “jefazos”, leen biblias con marcadores multicolor… y encima, afirman que su religión NO es homofóbica, cuando viven marginados y ocultos, sin ser ellos mismos, por temor a que los “sancionen”. Eso es tener dos pares de huevos, o ser un iluso.

Unos defienden que Dios les ha hecho homosexuales... otros dicen que Dios los odia... En algo sí que vamos a tener razón: Dios es bipolar.


Lo que deberían hacer, es no ocultarse y asumir las consecuencias de ello, darse cuenta de que la Iglesia no es más que una institución represora, y que muchos de sus integrantes, homofóbicos por naturaleza; aflautados tontorrones que no saben nada del ser humano, y viven atrapados en la edad media. En definitiva, luchar, porque puedan casarse, amar carnalmente a otras personas, y seguir en su labor religiosa.

Por parte de los sectores más conservadores y “aneuronados” de la institución, se han escuchado cosas como: “el matrimonio gay amenaza para la humanidad”, o “el matrimonio gay es un plan macabro para exterminar la humanidad”. Lo único que me alegra del celibato que ostentan los señores que dijeron estas barbaridades, es que no puedan engendrar descendencia, pues eso sí que sería una “amenaza” para la humanidad.

Resumiendo… ¿No se supone que los curas y las monjas están casadas con Dios, y por tanto no pueden ser homosexuales y heterosexuales? ¿Y los curas heterosexuales qué? ¿No se sienten mal también, por haber deseado el afecto carnal de una chica?

Más modestia por favor, y menos represión. 

sábado 31 de diciembre de 2011

A happy new year...



Para bien o para mal, este año acaba, y viene otro, cargado de sorpresas, de nuevas experiencias, y sin duda, de incertidumbre. Normalmente estoy acostumbrado a estudiar todas las Navidades, pero he de decir que este, de todos, se lleva la palma, porque aún quitándome una asignatura de encima no puedo abarcar todos los parciales.

Pero bueno, no quiero hablaros de exámenes en esas últimas horas que nos ofrece el 2011. Este último año ha sido interesante, y ha estado cargado de muchas aventuras, entre ellas: el verano que pasé con mi cómplice, mi entrada triunfal en cuarto de medicina, y muchas otras cosas más.

Una de las cosas que ha cambiado este año es que la facultad se ha vaciado, al menos, de gente a la que aprecio. Se han ido a estudiar por otros lares, cosa que voy a intentar yo el año que viene, por motivos muy diferentes que los cobardes de este año.

Ahora,  como siempre, redactaré aquí algunos objetivos para el año que viene, que aunque algunos no se cumplan, siempre viene bien recordarlos:

- Sacarme el dichoso carnet de conducir (¡ya aprobé el teórico!)

- Irme de Séneca (Plan de Movilidad para estudiantes en territorio Nacional).

- Aprobar todo cuarto.

- Escribir más entradas. Y no una por mes, como suelo hacer.

El tiempo se acaba, los segundos se dirigen, poco a poco, al nuevo año. Y ya sabéis, controlad el alcohol y dejad el tabaco, pero hártense de mucho colesterol.

¡Felices Fiestas y Feliz año 2012!

miércoles 30 de noviembre de 2011

Neuroresidentes y neuromédicos (1)


Volviendo a las andadas, "radio médica" no ha perdido el tiempo durante este mes. Para nada. Como en cada año, la venida de la navidad es algo que parece que se vive en un tiempo más corto de lo que uno piensa, quizá es que me esté faltando algunas horas del día sin hacer nada, dado que la facultad y el hospital son dos cosas que ocupan la mayor parte de mi preciado tiempo.

Estas semanas han tocado Neurología, y Neurocirugía. Este año, a diferencia del anterior, hago las prácticas en otro hospital que tenemos en mi isla: Hospital Dr. Negrín,

Negrín fue un superdotado de profesión, un antiguo médico, fisiólogo, y político; que, en venganza de la fanfarronería y los insultos de un legado conservacionista, juró que no revelaría el lecho de su muerte para que lo podamos enterrar en nuestras tierras. Bastante ya jodida estaba España en aquella época donde la sin razón imperó, provocando una espantosa fuga de cerebros, convirtiendo a un país, antes herido por la guerra, después analfabeto.

Pero no estoy escribiendo para hablar de historia, sino de Neurología. El servicio de Neuro-médica y Neurocirugía se encuentran ambos en la planta 2, juntos el uno del otro como buenos hermanos, el segundo un poco más alejado del pasillo. Cuando se entra en la planta hay que tener cuidado con los robots que llevan a otras plantas los medicamentos del almacén, y también asegurarse de que antes de bajar se esté en el edificio principal, un poco más allá de consultas externas.

Tras sortear los obstáculos y a los pacientes, intentando buscar al sitio donde tienen que ir, por los pasillos, nos encontramos con las dos secretarías. Un simple intercambio con un "hola, buenos días" es suficiente como para que te invite a pasar a una sesión clínica mañanera que te deja descansar por lo menos una hora mientras escuchas tranquilamente los residentes y a los médicos  hablar sobre sus pacientes.

Como en cada servicio que hay en el hospital, los residentes, de nuevo, son el alma y el futuro −literalmente− y, aunque a veces se equivoquen, a mis ojos trabajan mejor que, incluso, los médicos. Tratan mejor a los pacientes, trabajan mejor, y siempre ponen ilusión en todo su trabajo. Contagian a todo el personal con esa jovialidad, y lo que más importante, ayudan a los estudiantes porque los comprenden.

Por eso, me gustaría que ninguno cambiase, pues con esa actitud, el hospital cambiaría mucho, y la sanidad con él. Sería una sanidad diferente, más entregada al paciente, más humana, y no por ello, menos científica.
El primer día de las prácticas de Neurología conocimos al jefe del servicio, un hombre entregado a su trabajo que nos corregía las historias clínicas y nos enseñó a hacer una exploración neurológica. Nos mandó pronto a hospitalización, donde nos esperaba uno de los mayores personajes del hospital.

El Dr. Mariposa es un hombre que sirve el servicio de Neurología, nada más vernos, nos mira fijamente, siempre expectante, luego saca su "Ipod" como quien no quiere la cosa, navegando sin razón, como si buscase las respuestas de porqué hay alumnos bajo su tutela. Su voz clara y calmada sueña como si estuviera disfrutando de un día de sol en la playa o de una boda gay. Nos llevó dentro del control de hospitalización, en un despacho, para acribillarnos a preguntas.

Gracias a dios que a pesar del examen de Estomatología, yo ya me había mirado la exploración neurológica en unos apuntes que había creado el "R9".

El "R9" es un apodo creado por sus más allegados, los residentes. El hombre, todavía se ve joven, y todavía conserva algo de ilusión y raciocinio. El pobre nos acompañó en una de nuestras andanzas por planta, sólo para escuchar un temible comentario y una terrible verdad. pues es bien sabido que la Medicina es una ciencia probabilística e inexacta, bien por la complejidad en la que se ve sumergida el cuerpo humano.
El pobre no aguantó el comentario, y con humor, los residentes aseguraron que en el futuro, cuando rotara, me haría la vida imposible.

Así soy yo, haciendo amigos clínicos desde mi etapa de estudiante.

Volviendo con la odisea de los primeros días, Mariposa nos preguntó muchas cosas. Aseguró que una vez, una estudiante que tuvo la desgracia de estar con él, le contó que un paciente con ptosis tenía una lesión del nervio oculomotor.

Mirándonos con sus ojillos interrogadores, el hombre no se pudo creer que le dijera que el núcleo del nervio estaba en el cerebro, convirtiendo una agradable conversación en una prueba infernal para saber si éramos merecedores de una vuelta por la planta con él, pero tuvo que dejarnos por pena.

De todos modos, no hay que dejarse llevar por su comportamiento sumiso, sus andares lentos y su hipofonesis. El hombre es impaciente, y no sabe enseñar y explicar en más de una hora. Dice cosas incomprensibles, que mi pobre cerebro saturado no puede asimilar bien, y es desesperado, y no deja que un alumno, con calma, le explique lo que tiene que hacer el paciente para la prueba de coordinación dinámica: talón-rodilla. Pues no, porque él mismo coge la pierna izquierda del paciente y se la hace pasar por la rodilla y la tibia, acabando pronto y raudo el trabajo, y dejándonos con pocos recursos para hacer la historia neurológica: "ajo y agua", nos cuenta impávido y aparentemente impotente, para luego desaparecer del mapa.

Sin embargo, aunque haya gente que te haga sentir mal, estas prácticas no las recordaré como malas. Eso tengo que agradecérselo a dos residentes y un joven médico que me hicieron de la mañana un poco más amena. Antes de pasar planta, nos puso a prueba, pero de una forma un poco menos asesina que el hombre mariposa del primer día. Nos explicó la diferencia entre la parálisis central y periférica, y mientras lo hacía, aparecieron en el despacho los dos residentes que lo acompañaban aquel día. Una de ellas, internista, llevaba el pelo largo y unas gafas enormes que contrastaban con sus ojos pequeños, la segunda se trataba de una residente de UMI (unidad de medicina intensiva) que guardaba su buen gusto del vestir debajo del pijama verde claro que dejaba constancia de su condición de intensivista. Entraba siempre con un vaso rosita y blanco con la imagen de "Minnie" bebiendo con avidez el café, y resultó una agradable compañera. Eso sí, aún no le perdono esta conversación:

- ¿Y cómo te fue Ginecología...?

- Ginecología...

Resopla la chiquilla, como si la asignatura haya sido una tortura digna de asustar a los chinos.

- Fue de lo peor, al menos para mí. Pero a lo mejor a tí te va mejor, como tienes pinta de "lumbreras".

- ¿Cómo?

Pregunto, extrañado.

- Emm... sí como tienes pinta de "listillo" y tal...

Osó compararme con otro de los famosos "personajillos", esta vez de mi facultad. Y que conste de que no soy ningún "lumbreras", entré el último en medicina...

jueves 3 de noviembre de 2011

Pruebas Diagnósticas: Descifrando el electrocardiograma (1)

Si habría alguna forma de preguntarle a alguien que no sepa nada de medicina, qué es realmente es lo más característico del oficio, diría muchas cosas. Muchos se centrarían en las pruebas diagnósticas a las que se suele someter la gente con mayor frecuencia, algunos dirían las radiografías de tórax, por ejemplo. Sin embargo, si tú quieres hacer un buen libro sobre medicina o alguna historia que siempre tenga que ver con ello ¿Qué pondrías en la portada?

En efecto, lo más probable es que salga un ECG en la portada. O a lo mejor un dispositivo de monitorización, pero en esencia es lo mismo. Desde siempre algo muy característico de los médicos es que le sabemos encontrar sentido a un par de rayas mal puestas sobre una hoja cuadriculada.

El electrocardiograma (ECG para los amigos y EKG para los alemanes) es una de las pruebas diagnósticas más difíciles de interpretar, casi podría decirse que más que una radiografía, aunque estas tampoco son superfluas en este sentido, no olvidemos que tienen su propia especialidad. Sin embargo, aunque difícil, no excluye que la información que nos da no sólo es de por sí sorprendente, sino que nos puede dar el diagnóstico definitivo en ciertos contextos clínicos, como por ejemplo el de un infarto.

Pero, entonces... ¿Qué nos enseña el ECG? Todo resulta más fácil cuando se comparan las cosas más complicadas con aquellas más rutinarias. El ECG sería como si le sacásemos una foto al corazón, pero no estática, sino dinámica, observando como la corriente de despolarización recorre todo el tejido cardiaco para que se contraiga de forma rítmica y ordenada. También no nos contentamos con ver al corazón solo de frente, sino de varias direcciones, a estas direcciones las llamamos "derivaciones".



Las derivaciones de un ECG son determinadas de la manera en como coloquemos los electrodos, separadamente. Habiendo un electrodo negativo y otro positivo entonces podemos cuantificar la diferencia de potencial que se produce en nuestro cuerpo gracias a la actividad bioeléctrica del corazón. Las derivaciones se dividen en dos grupos, las periféricas y las precordiales.

Las periféricas a su vez pueden dividirse en bipolares y unipolares. Aunque suene complicado al principio, solo es cuestión de entenderlo:

Si tenemos dos electrodos, uno positivo y negativo, y quisiéramos medir la diferencia de potencial entre el brazo derecho y el izquierdo, formaríamos la derivación I, la II se formaría entre el brazo derecho y la pierna izquierda, asimismo el III del brazo izquierdo a la pierna izquierda. Se formarían entonces, sobre el cuerpo, tres rectas que formarían un triángulo (llamado Triángulo de Einthoven). Estas rectas igualmente se podrían colocar todas sobre el centro del pecho, pasando todas por el centro: un punto imaginario llamado punto V. Igualmente podríamos medir el potencial desde el punto V hasta el brazo derecho (aVR), el brazo izquierdo (aVI) y finalmente, hasta la pierna izquierda (aVF).

Las derivaciones precordiales son las otras que nos faltan, estas se colocan directamente sobre el pecho y son seis en total, la primera de ellas, forma una línea imaginaria que corta sagitalmente el corazón mientras que la sexta lo corta de forma frontal. Para los perdidos, la V1 y V2 suelen indicar lo que pasa por la derecha del corazón, V3 y V4 en el septo interventricular, V5 y V6 se relacionan sobre todo con la conducción eléctrica de la parte izquierda.

Una vez tenemos todas las derivaciones, 12 en total, tendríamos las condiciones necesarias para hacer un buen ECG. El paciente debería quedar más o menos así:



Ahora bien... ¿Cómo es una onda normal en el ECG?



Las diferentes fluctuaciones de la raya del electrocardiograma indican cambios eléctricos, de modo que un ECG plano, ya me imagino lo que podría significar para ustedes. La onda de la foto de arriba se corresponde a la actividad del corazón en un ciclo cardiaco completo, de modo que:

Onda P: despolarización de aurículas.

Onda QRS: también llamado complejo QRS, corresponde a la actividad eléctrica de despolarización de ambos ventrículos.

Onda T: es la última que se observa en todo un ciclo, sería la repolarización de los ventrículos, si no hubiera repolarización, seguramente no estarían preparados para conducir otra descarga. Si os estáis preguntando porqué la onda de repolarización de la aurícula no sale representada, aquí tenéis la respuesta: se supone que el complejo QRS la tapa.

Luego se miden ambos intervalos entre los picos positivos de las ondas, como por ejemplo P-R; o el Q-T, de extrema importancia en un síndrome que algún día explicaré por aquí.

El caso es que el esquema de arriba, la onda no es igual en todas las derivaciones (no iba a ser tan fácil, ¿no?), pues se producen cambios ya que se supone que estamos viendo el corazón desde distintos puntos de vista:



Cuando la corriente eléctrica va hacia o en dirección al electrodo positivo, que en el caso de las derivaciones precordiales, el propio electrodo hace de polo positivo; se dice que el voltaje sube, por ello, en las derivaciones precordiales, que nos vamos acercando lentamente hacia la izquierda del corazón, el complejo QRS cambia hasta ser totalmente positivo. En esto se basa la objetivación del eje eléctrico del corazón, que normalmente se encuentra hacia la izquierda y hacia abajo, formando un ángulo con la recta de derivación I. Es importante pues en ciertas anomalías del corazón el eje eléctrico suele estar desplazado, y muchas veces, por desplazamiento del propio corazón desde su posición anatómica normal.

En resumen, lo que tiene que ver un médico en un ECG se resume en el siguiente acrónimo nemotécnico: FREH

F: frecuencia

R: ritmo

E: eje

H: hipertrofia

Generalmente eso es lo que se considera más importante, luego se suelen mirar los intervalos P, asegurarse de que hay onda P, la existencia de otras ondas anormales. Según mi opinión la pauta anteriormente descrita es casi académica y cada cardiólogo tiene su forma de leer ECGs, pero eso es algo que la experiencia y el tiempo acaban determinando.

Por otro lado, podría explicar ahora mismo cada uno de los puntos esenciales para leer un ECG, pero eso es algo que se le queda corta para una sola entrada, así que hasta la próxima. ¡Sed felices!

martes 4 de octubre de 2011

Vida Estudiantil: ¡Ahhh! ¡Cuarto!



Empezar otro curso de medicina es un caos total. Con cuarto, el temario empieza a centrarse en unas pocas cosillas:

- Recuerdos de conceptos de asignaturas anteriores y que se "supone" que has aprobado pero que te has olvidado completamente de ellas.

-        -  Cómo reconocer la susodicha enfermedad. Su sinónimo “guay” es la semiología. Es reconocer los síntomas y los signos que encontramos en el paciente para poder orientarnos a lo que puede tener.

-        -  Pruebas complementarias: saber cuál de las técnicas de imagen (entre miles, y muchas de ellas, caras) es la que mejor le va a nuestro paciente. Normalmente si eliges como primera prueba diagnóstica un TAC (Tomografía axial computerizada, Escáner, para los amigos), sueles llevarte muchas patadas en el culo. Muchas veces no es necesario todo esto, y simplemente con la clínica ya se te enciende la bombillita de la cabeza.

-        -  Tratamiento. Normalmente los médicos tiran de dos cosas en cuanto al diagnóstico: del sentido común, y del protocolo. Es una cosa que a veces tienes que memorizarte si o si, pues no hay tiempo para pensar mucho en urgencias.

-        -  Extra: explicaciones sobre técnicas de diagnostico en las diferentes especialidades: ECG, EDA, CPRE, e infinitos acrónimos más…

Puede parecer fácil, pero eso hay que multiplicarlo por cada especialidad que doy este año, aproximadamente 7, si somos escuetos y no nos gusta dividir más.

Como he dicho antes, empezar un curso de medicina en la ULPGC es como empezar una guerra sin tener todavía a mano las armas que vas a necesitar, el enemigo se acerca incansablemente, pero tú todavía no sabes si estás usando una espada o un consolador.

 El primer problema todos los años han sido las comisiones, unos apuntes que hacemos en colaboración con toda la clase a base de grabar a los profesores (con el permiso, o sin él, normalmente suele ser lo segundo). Sin embargo, este año los docentes han sido tan amables como para darnos los apuntes, apuntes que llegan al calibre de las 300 páginas, pero son apuntes al fin y al cabo. Otros te dan lecciones de 800, mientras que algunos te recomiendan que te memorices los propios protocolos del servicio. El Dr. Batracio, un personajillo que ya ha protagonizado entradas mías del curso pasado, ha estrenado año haciendo lo que más le gusta: proporcionando 0 material docente al alumnado, 0 facilidades; muchas dificultades: sus propias palabras, salidas de esa boca tan estirada que tiene, contradicen lo que pone en las diapositivas. Menos mal que no las da, que si no me daría por estudiar ahí y luego suspendería como un campeón… El sujeto, que supongo que desconocerá que nosotros nos ayudamos para obtener apuntes, se queja de que le pongan en un examen que el mejor diagnostico para una colecistitis sea una colonoscopia; pero eso sí, todo ello lo balbucea en clase, pero no lo deja claro a los que falten por motivo justificado.

Otro de las escenas propias de un principio de curso son los adelantos de exámenes desde sus respectivas y originales convocatorias, que están puestas para enero-febrero.  A veces pueden ser útiles, para sacarte asignaturas que más o menos son fáciles, sin embargo, no sirve de nada matarse ahora para estudiar a la carrera una que abarque mayor temario y tiempo de estudio. Un posible adelanto que sugirieron fue Cardiología. Dijeron que iba a ser un examen centrado en la parte práctica (no sé a qué se referirá con esto, pues el examen es escrito), y que sería duro. Esto último lo traduje como: “espero que tengáis preparada la vaselina”.

Eufemismos a mi… ¡Bah!

jueves 15 de septiembre de 2011

El aborto

Hace ya algún tiempo, me acuerdo de una de las discusiones más frustrantes y estúpidas que he tenido con un compañero de clase. De todos modos, un tema tan polémico como es el aborto no deja indiferente a nadie, y en realidad no debería ser así. ¿Por qué debería de ser el aborto tan polémico?

La respuesta es que la gente (sobretodo aquella que no tiene formación en ciencias de la salud) tiende a dejar llevarse demasiado por los sentimientos, imágenes cruentas y la demagogia de unos cuantos manipuladores. Eso sumado a que el proceso en sí, explicado a una persona normal, puede no resultar muy agradable.  De hecho, es más agresivo conforme aumentan las semanas de gestación. Pero hay que ser realista, ver las estadísticas, ver la realidad con los ojos. Porque parece que ver la realidad, algo que curiosamente es fácil de ver con los ojos, es más difícil que sentir a dios con el corazón.

El aborto, para explicaros un poco, sobre todo aquellos que andéis desinformados, es un proceso distinto según la semana que se lleve a cabo. En el primer trimestre puede utilizarse métodos farmacológicos, y más tardíamente métodos quirúrgicos.

 Métodos farmacológicos: Los más utilizados son Misoprostol, un análogo semisintético de la prostaglandina (utilizada para úlcera gástrica por ejemplo). Este es el fármaco que suele acompañar a la Mifepristona o el Metotrexato. Estos dos inducen el aborto, el misoprostol induce las contracciones uterinas pertinentes para que se puedan expulsar los restos.

 Métodos quirúrgicos: Son utilizados más tardíamente, y hay muchas técnicas, de las cuales las más utilizadas suelen ser la de Dilatación y Curetaje, y la de aspiración intrauterina (MVA). Sin embargo, el que más ha causado controversia ha sido el aborto por "nacimiento parcial". Este último, llegando a ser prohibido incluso en EEUU en la época de Bush, consistía en sacar al feto lo necesario. luego, mediante una incisión en la base del cráneo, se succiona y vacía el encéfalo. Normalmente este procedimiento, de alto riesgo y que debe ser realizado por profesionales, necesita un tiempo de preparación, en el que se administrarán fármacos para dilatar el útero.

 Procedimiento quirúrgico de "nacimiento parcial"       

Posibles riesgos: En este tema es dónde los hipócritas "pro-vida" suelen apegarse como si fueran babosas repugnantes. No niego que el aborto inducido entraña riesgos para la madre, pero estos son menores que un parto normal; por otra parte, obviamente, cuanto más tardía sea el aborto: mayores riesgos. Se ha hablado en diferentes estudios sobre las repercusiones psicológicas, y mientras algunos apelan a que las mujeres sienten toda la presión antes de abortar y después un alivio, otros alegan una cosa llamada "síndrome post-aborto" que no ha sido oficialmente reconocida, y que según opinan algunos —yo me incluyo— es una burda y engañosa táctica de los pro-vida.

Como es de suponer, ante este panorama, lo ideal (sobre todo para un médico) es adoptar una posición lo más objetiva y razonable posible. En relación al aborto, creo que hay mucha gente que opina sin saber de verdad. Los "pro-vida" son sujetos que creen defender la vida sin tener ni puta —con perdón­­­­— idea de lo que es. Se dejan llevar por ideas preconcebidas. Muchos de ellos, incluso, suelen manipular el concepto de aborto para transformarlo en un mero asesinato.

Son hipócritas que no quieren admitir la realidad, la realidad de que si se ilegalizara, se llevarían a cabo abortos clandestinos, con verdadero riesgo para las mujeres, no solo físico, sino psicológico, porque se sentirán muy mal yendo a hospitales privados, esquivando las absurdas manifestaciones de una panda de ignorantes de mente cerrada.

Lo que me pregunto yo, es la casualidad de que muchos de los pro-vida sean también creyentes, y aunque esto no parezca tener una relación tan directa, suele estar relacionado, desafortunadamente. ¿Quién mejor que la Iglesia para implantar ideas preconcebidas? Por alguna razón, no sé si tendrá algún interés o algo parecido. A esta horrible y anticuada institución le cuesta abrir su mente y aceptar que los condones pueden servir para prevenir el SIDA en África, o que el aborto puede ser útil para evitar complicaciones de salud de una mujer, o de ocasionarle más problemas y cargas innecesarias a una joven violada de 18 años. ¿Tan difícil es entender esto?

"Miergumentos" y comportamientos simiescos pro-vida:

- En mi antigua discusión, mi compañero sostuvo una curiosa interpretación de los derechos humanos, que al parecer deberían ser aplicados a células reproduciéndose a velocidad cual tumor. Estos derechos se sobrepondrían al derecho de la madre de tenerlo o no. En principio decirle esto a una señora que quiere abortar ya supone un golpe muy duro para ella, pues significaría que para no violar los derechos del feto tendría que tener al niño sí o sí. Desgraciadamente para ellos, esto no funciona así.

- Otra manera de defender a los fetos de su horripilante destino es poniéndole voz en anuncios por televisión que rozan todo lo inimaginable. En sí los manifiestos y pancartas de pro-vida son estúpidas, otorgándole a los fetos de propiedades que no tienen, como por ejemplo, sentimientos, consciencia, voz hablada (a un sistema nervioso y cuerdas vocales todavía en desarrollo).

- Argumentos subjetivistas tipo "¿Tú serías capaz de matar a un bebé?". Un método muy recurrido cuando ya no tienen nada válido y razonable que decir te vienen con esta mierda. Se supone que cuando nace un bebé la madre ya ha decidido tenerlo, por lo general. Aunque claro, siempre se pueden dar casos en los que las mujeres esconden su propio embarazo, o no lo detectan bien, y de repente se ven con un neonato entre sus brazos. Afirmar que un feto o un embrión es lo mismo que un recién nacido es de estúpidos. Aparte de todo esto, también está el problema de que la madre puede no cuidar al niño, y le resulte una frustración más.

Un ejemplo de lo que no se debe hacer para no que se "despollen" de ti: comparar a los bebés con el lince ibérico. Si es que parece que les pone a cien que nos riamos de ellos...
                                    

- "¿Si fueras un feto, te gustaría que tu madre te abortara?" A estas alturas el espécimen pro-vida ha llegado al límite. Dejar la discusión en este punto no es obligatorio, pero si muy recomendable.

Resumiendo, el verdadero problema del aborto ha sido detectar el momento en el que el bebé es consciente de sí mismo, y que tiene el suficiente desarrollo como para ser considerado un ser humano con derecho a vivir. No obstante, hay veces en que dejar vivir a un embrión es más cruel que inducirle el aborto, si hablamos de enfermedades genéticas, como el Tay-Sachs —enfermedad que suele aparecer en una etnia de judíos que están totalmente en contra del aborto, casualidad bastante perra— lo cierto, y que algunos idiotas no comprenderán, es que el aborto es un procedimiento necesario para nuestra sociedad.

Otro problema y prejuicio que si ha producido la legalización y facilitación de los abortos, sobre todo a la gente más joven, es que consideren el aborto como un método anticonceptivo más.  Estas incorrecciones pueden ser usadas por los pro-vida, sin embargo, se trata de un tema que se soluciona con educación sexual. Que se legalice el aborto no significa que la responsabilidad de llevar anticoncepción en las relaciones sexuales sea abolida.

Y entre toda esta porquería donde nadan las mujeres, los médicos estaremos allí para conseguir sólo una cosa: que decidan por sí mismas.

 Comentarios finales: Acabo de empezar un nuevo curso: 4º, y ya el primer día me encontré con un cartel anunciando esta página:


Espero que sea broma, por el bien de mis esfínteres anales...

Bibliografía y páginas webs:

http://en.wikipedia.org/wiki/Abortion


miércoles 3 de agosto de 2011

Guía para agnósticos: Escepticismo y Existencia


Pues sí, una buena colleja me daría por no actualizar el blog muy a menudo. Digamos que durante estos meses me he permitido dejar de escribir para tomarme unas vacaciones, pero siendo ya agosto y estando casi llamando a mi puerta los exámenes que dejé para septiembre ya es hora de que os ilumine con mis insulsas opiniones sobre metafísica, filosofía, religión, medicina y discusiones que he tenido por ahí.
Y hablando de discusiones filosóficas. Hay algunos ateos débiles (dícese del ateísmo que se acerca al agnosticismo) que necesitan saber algunas lecciones sobre lo que es el escepticismo, y más aún, sobre que significa la existencia.

Tanto uno como el otro son conceptos muy difíciles de recordar y definir, con ciertos matices personales que le da a cada uno. La existencia no es exactamente lo que existe en el exterior, puesto que nadie sabe exactamente cómo es el mundo exterior sino a través de lo que se le ofrece por el córtex visual. Pero venga, metámonos de lleno con las increíbles paradojas que nos ofrece el pensamiento humano:

- Argumento ad ignorantiam: Según la lógica: sería inferir verdad o falsedad en aquello que no se ha demostrado su verdad o su falsedad. Yo, al ser ateo, y no creer en dios, estoy cometiendo un argumento ad ignorantiam ya que no ha sido demostrada la falsedad de dios y no puede ser conocida. No obstante, la lógica no es perfecta (por ello existen las paradojas), y se contradice con otro argumento del brillante filósofo: Bertrand Rusell:

- Analogía de la Tetera:   "Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aún por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores".
En resumen. La religión siempre se ha basado en argumentos que son infalsables, de ahí la existencia de los llamados agnósticos. Sin embargo, Russell dice que el escepticismo tiene razones para desacreditar e invalidar estos argumentos ya de que un argumento infalsable se crea una ilusión colectiva que se transfigura rápidamente en una verdad absoluta.

La principal diferencia entre el ateo débil y mi opinión personal es que el primero considera las dos respuestas, yo considero la negativa en caso de no ser demostrada, y cuando así sea pues la afirmaré.
"¡Oh dios!" diría el agnóstico, no puedes decir que no a algo que no puedes demostrar ni conocer.
Esto es un problema muy gordo que tiene que ver con el concepto de existencia, para los agnósticos la existencia es todo aquello que se encuentra ajeno a nosotros. No señores, eso no es la existencia, la existencia es un concepto que cambia con la persona. La existencia se limita solo a lo que nuestro cerebro puede ser capaz de ver, oír, sentir con sus receptores de presión y tacto. Cosas que se pueden demostrar indirectamente con la limitada lógica humana. Los agnósticos consideran que podría ser verdad la existencia de cualquier monstruo absurdo que podríais imaginar leyendo esto y siempre considerarán la mínima posibilidad de que aparezca.

Lo cierto y lo realista es ver que nunca va a pasar. Yo tengo la absoluta certeza de que mañana no se me aparecerá un unicornio, de que el Dios católico no vendrá a darme unas tortas en el culo por escribir estas cosas, simplemente y llanamente porque no existe, nunca ha tenido cabida en mi conocimiento. Los argumentos agnósticos solo dan pié a que mucha gente siga engañándose a sí misma (y ya es hora de que acepte de que algunas personas necesitan engañarse a sí mismas para sobrevivir). Para que lo entendáis mejor, imaginemos que creamos una máquina del tiempo y nos desplazamos a una época donde no se había descubierto todavía América. En los mapas no aparecía el continente, porque no había sido descubierto, SU EXISTENCIA no había sido probada y los mapas NUNCA LA CONSIDERARON, nunca dejaron un huequito reservado para lo que hubiera o podría haber allí. Por aquel entonces se contaban muchas historias de tierras monstruosas, pero la gente que pensaba con más racionalidad (ejemplo: Colón) opinaba que la tierra era mucho más pequeña y a través del atlántico podría llegarse a las indias. Cuando se descubrió entonces se añadió a los mapas. Pero esperad, ahí van un par de ejemplos más:

- Un aldeano del medievo, jornalero y trabajador. Nunca había viajado, pensaba que lo único que existía eran las tierras donde trabajaba, su casa y poco más de los viajeros que le contaban.

- Seguramente mi existencia puede ser insignificante, por no decir nula, para cualquier desconocido del mundo.

- En el universo creado por J.K. Rowling: Harry Potter. Los "muggles" o la gente normal, desconocían y negaban la existencia de los magos. Tanto es este hecho que en el libro se ven muestras de rechazo por parte de la gente normal, tachando a los pocos que veían como "bichos raros". Esto también se ve en muchas películas y cómics, como X-Men. El negacionismo es el origen del rechazo, y del posterior odio de estas minorías de ficción hacia los humanos normales y corrientes.

- Si me encontrara con dios, lo primero que comprobaría sería mi nivel de consciencia. Si, por ejemplo, no he tomado algún estupefaciente ayer, me aseguraría de recordar si alguien me ha coló LSD en la copa.

¿Por qué entonces deberíamos considerar la existencia de dios, si no está demostrado? ¿Es que falsarlo es lo mismo que afirmarlo? ¿Es muy poco humilde y razonable demostrar un poco de realismo? ¿No es razonable negar aquello que no se demuestra? Para los agnósticos el mundo podría estar poblado por criaturas fantásticas, porque claro, no se puede afirmar, pero tampoco se puede falsar, porque no está demostrado. La honestidad no reside en no tener una respuesta; sino en tener una respuesta cambiante según vayamos conociendo. Lo que me diferencia a mí del resto del elenco de creyentes y agnósticos es que considero las cosas a su debido tiempo.

Cuando no creo, no creo al 0%.

¿Algún problema con ello? ¡Ay si, mierda! ¡Maté a Campanilla!