viernes, 1 de abril de 2011

Hospital "life": Un paseo por Medicina Interna (1)



Han sido unos largos años de duro estudio, de calderilla, de continuas visitas a la biblioteca, que ya casi podría considerarse mi segundo hogar. Pero finalmente, a uno siempre le llega la hora de pisar el terreno dónde se moverá durante toda su vida, y en estas tres semanas he tenido la oportunidad de conocer cómo trabaja el servicio de Medicina Interna, por esos recónditos pasillos y habitaciones del Hospital Insular.

Si bien los primeros días, al habituarme, habían sido un poco más difíciles de llevar, me he dado cuenta durante todos estos días, que echare de menos estar allí explorando pacientes, haciendo historias clínicas cuando hay nuevos ingresos, seguir al residente y al médico como un perrito faldero. Durante esta nueva etapa, he conocido a muchas personas, visto las reacciones de numerosos familiares, observando cómo los enfermos languidecían en las camas, a veces sin remedio, y otros con tanta suerte para salir de allí. He tenido la oportunidad de aprender de residentes, y de gente que se encuentra en la recta final de la carrera.
He tenido la oportunidad, no sólo de darme cuenta cuales son los principales problemas de la sociedad, y de las consecuencias que tiene la diabetes mellitus, el tabaco, el sedentarismo, el alcohol y la HTA en la salud de las personas; sino de cuáles son los fármacos más utilizados para el tratamiento de la mayoría de los pacientes, pues, no existe historia clínica que en que no sea prescrito un antibiótico, un antidiabético o un profiláctico contra la trombosis.

El servicio de Medicina Interna, el sitio dónde estoy rotando, se encuentra en la séptima planta del hospital. A ella acuden todos los médicos para reunirse por la mañana y luego pasar planta por todo el hospital, para los pacientes que tienen asignados. Entre ellos se encuentran el residente y el médico que se encargan de nosotros: se trata del Dr. Futbolín (llamado así por hacer la hazaña de participar en un equipo de fútbol y compaginarla con la medicina) y Señor Coagulación, un hombre cuyo sobrino, el muy cafre, se escapa de las clases que da su tío, quién sabe con qué objetivo. El hombre está haciendo un máster en coagulación, y se asegurará de que tanto el residente como las dos estudiantes de sexto se sepan al dedillo los complejos mecanismos de la formación de mallas de fibrina. Y así está él, amnésico y olvidadizo, sin recordar las cosas que ha dicho hace dos segundos, pero siendo amable tanto con los pacientes que con los familiares, a los que explica, con pelos y señales, el estado en el que se encuentra el paciente. En las sesiones clínicas da a los demás médicos una aburrida introducción de la fisiopatología hepática para explicar un simple caso de intoxicación hepática por sobredosis medicamentosa. Se pelea con el radiólogo midriático —que podría considerarse el “Maese Betancor” del Insular—, efusivo y molesto por perder el tiempo, decide divertirse picando a nuestro hombre, que empieza a abrir y cerrar la boca como un pez respirando: Totalmente recomendable para ver…

En cuanto al amante del fútbol y de la pesca, es un jovenzuelo en su primer año de residencia y aspirando a ser un orgulloso médico de familia. A pesar de su supuesta novatez, la gente suele confiar en él y dejarle con una relativa libertad para tratar a los pacientes. Sabe mucho, y bromea mucho también; al corregir las historias clínicas es bastante suave, pero exigente con lo importante, y jocoso al tratar con los errores de un humilde estudiante de tercero haciendo sus primeras historias. Bien dicen que la medicina es una amante acaparadora pero él sigue siendo fiel a su esposa: el fútbol.

Por último, las dos estudiantes de sexto, que aparecieron sorprendiéndonos la segunda semana. Una de ellas es estudiante de la ULPGC por seis años ya, una de las que se encuentran cómodas en una pequeña isla —mientras que otros la consideran una cárcel rodeada de agua— y otra chica que viene de fuera, del norte de la península, en un lugar dónde aún conservan un antiguo idioma que guarda sus raíces en un lenguaje prerromano. La muy pájara no escatima en reírse de mis errores y metidas de pata —algo recíproco— pero, en el fondo, resulta ser alguien muy agradable.

Conmigo se encuentra también otro compañero de clase, y juntos, hasta ahora, hemos intentado trabajar en equipo. Aunque no solo somos dos, sino seis, contando con todos los personajes que os he ido contando y que forman parte de esta nueva historia de mi alegres desventuras en una carrera, que deja respirar muy poco; pero seguro, que es por el bien de los demás.




jueves, 10 de marzo de 2011

Vida Estudiantil: Bocaseca microbiología!


Esto era un 9 de marzo de 2011, me levanté por la mañana. Como siempre, desayuné delante del portátil mientras miraba el correo, el blog, y el periódico virtual “20 minutos” para mantenerme bien informado. Todo parecía normal aquel día de mañanas supuestamente libres —donde quedarían las prácticas de radiología, y yo esta asignatura la hice el año pasado—, pero una cosa había bien diferente.

Tras un periodo de relax, un pequeño almuerzo, y unas charlas con mi cómplice llegué al lugar indicado, dónde se concentraban las pocas personas que habían podido pasar los dos primeros e infernales parciales de microbiología, y ahora nos estábamos enfrentando a un examen oral: el final.

Personalmente, yo había aprobado con un poco de dificultad estos parciales, el primero de ellos logré sacar más de un cinco, pero para que me lo aprobaran debía de sacar más de un cinco en el más sustancioso, que era el segundo: bacteriología. Pues llegó entonces que me aprobaron los dos y con un poco de suerte pude acudir al oral.

Mi clase, característicamente no se anda con tapujos, y de muy buenas maneras la gente no se esfuerza sólo en ir al límite sino de llevar a los demás también y dejar este examen final bien cerca de los últimos seminarios sólo para tener más tiempo para el último de patología. Menos mal que al menos, en esta asignatura de la que os hablo, tenemos profesores que saben pensar con claridad, no cómo lo haría un estudiante de medicina con mucho dinero y memoria.

Pues nada, allí estábamos. Los tres profesores no se hicieron esperar, estaban dispuestos a realizarnos el examen,  y nos hicieron entrar a todos, dándonos la posibilidad de grabarnos así como de quedarnos allí dentro y escuchar al compañero que iba a ser examinado.

En un acto de compañerismo —todos lo agradecimos— todo el mundo salió afuera, y allí esperamos impacientes a que llegase nuestro turno, que iba por orden.

Finalmente, me llegó el turno. Nada más entrar uno de ellos (al que llamaré Doctor Voz Potente) me cuestionó lo siguiente:

—¿Tú eres Fernández González?

—No, soy Francisco González — contesté confundido.

—Pues eso: González. Siéntate, siéntate aquí —. Había una silla justo delante de una mesa rellena de hojas, a mi izquierda se encontraba todo el proyecto docente, también una hoja con los huevos principales de todos los helmintos (parásitos llamados comúnmente gusanos). Delante tenía a los tres, todos muy serios: al Gracioso con playeras, Voz Potente al centro, y con una mirada solemne, la esposa de Maese Betancor.
El buen hombre meció las pequeñas pelotitas de madera, sacadas de un bingo y colocadas en una pequeña cajita. Cogí una de ellas casi como un autómata y en ella ví el número 48: el tema de los nematodos.

—Nematodos… —dije, como si quisiera confirmarle a mi mete en lo que tenía que pensar.

Entonces habló la señora con mirada solemne, y no dudó en preguntarme el maldito bicho:

—Bueno… dime lo que sepas sobre el "Strongyloides Stercolaris"

En aquel momento de tensión poco pude pensar sobre las generalidades que no sean las obvias.

—Pues… esto… es un nematodo… un gusano. Tiene una longitud bastante grande…

—¿Grande? ¿Cuánto de grande?

—¿11 mm.? — respondí inocentemente.

—Pues no… en realidad es bastante pequeño, la hembra mide 2 mm.

Juro que pensé que no iba a aprobar el examen y recordar nada más, pero por otro lado, en mi mente consiguió aflorar una voz que me dijo que le hablara del ciclo, que de aquel que me había preguntado, era lo que más me sabía, y así fue como se lo dije todo más o menos bien.

—¿Y qué hay del tratamiento?

—Ehm… ¿Praziguantel?

El silencio de la profesora me hizo saber que no estaba en lo cierto.

—Albendazol, Mebendazol…

—Sí… pero hay uno más específico…

En aquel momento y desde aquí le diré a todo el mundo que voy a agradecer lo que se me pasó por la mente aquel día y en ese segundo, pues sólo una palabra era la que debía responder para dar la respuesta correcta:

—Ivermectina.

La profesora lo confirmó, y el júbilo llenó mi cuerpo en aquel momento, mientras, Dr. Voz Potente me colocaba delante un folio con dos fotos. Las contesté bien y por fin terminó el sufrimiento, salí de allí con la boca seca, hecho un manojo de nervios, pero todo acabó bien al final. El profesor anunció que todos los que estábamos allí salimos airosos del examen y s oyeron algunos gritos de júbilo, entre ellos, el mío fue más alto.
Siento que necesito alcohol para celebrarlo…

martes, 8 de febrero de 2011

Siguiendo con lo de Wikileaks...



Hace ya bastante me vino un amigo indignado con el tema este de WikiLeaks y el grupo de los Anónimos, de los cuales, algunos de ellos, hackearon hace semanas las páginas de PayPal, Mastercard y otras, que le denegaron sus servicios a Julian Assange, polémico personaje fundador de WikiLeaks.

Los argumentos de mi colega -el cual de pasarse poco por este, mi querido blog, solo se ha quedado con algunas de mis expresiones vulgarmente redundantes- ha sido el mismo de uno de mis lectores.  Es decir, ¿Podría utilizarse la información puesta en WikiLeaks como peligrosa, empleándola algunos países enemigos de EEUU contra ella?

La información publicada en WikiLeaks data muy lejos de ser peligrosa, los supuestos informes que se publicaron, al menos, la mayoría, son de cables diplomáticos y la opinión de EEUU sobre ciertos países. Muchos de estos cables revelan mucho sobre la poca honradez de los políticos y de que se beneficia mucho más las grandes empresas que a los ciudadanos del país.

En el caso de que hubiere algún informe relacionado con los militares que le pudiese ser útil a otros países en el supuesto caso de que estuviésemos en guerra con ellos es muy poco probable, pero claro, no sé qué tipo de guerra nos daría un hombre moribundo y cegado por sus extremistas ideas del que solo se ha publicado en enero del 2010 una imagen virtual de cómo sería su aspecto.

Hace poco también me entere por el “20 minutos” que aunque los cables están totalmente difundidos al público, los propios militares y funcionarios de EEUU tienen totalmente prohibidos mirarlos. De aquí se podría sacar una divertida paradoja, y la verdad, no sé a dónde rayos irán a parar los militares si ni ellos pueden saber las localizaciones de sus bases o los alijos de armas supuestamente secretas.

Lo vuelvo a repetir, la información no es mala, todo el mundo tiene derecho a ella. Que la mínima posibilidad de que uno o dos locos de mierda puedan usarla en contra de EEUU no le quita el derecho a millones de personas a saber la verdad, así que ese argumento de: “algunas cosas es mejor no saberlas” no me sirve.
Además, más que por cables militares, la polémica de WikiLeaks no surgió por los cables diplomáticos publicados masivamente hace poco. Aunque como he dicho en la anterior entrada sobre este mismo tema, dado que cualquiera puede publicar allí los documentos, igual que se publica sobre EEUU, podría publicarse sobre Corea del Norte si la poca gente con cerebro de allí tuviese un poco de libertad. WikiLeaks no es aliado de ningún país.

Las últimas filtraciones fueron las siguientes:

22-9-2010. WikiLeaks hace públicos los Irak War Logs (Documentos de la guerra de Irak), 391.831 informes filtrados desde el Pentágono en los que se revela, entre otras cosas, el uso de torturas y la cifra de 109.032 muertos (66.081 de ellos, civiles). La filtración se hace a través de la página de la propia WikiLeaks y de las ediciones digitales de The Guardian, The New York Times, Le Monde, Der Spiegel, Al Jazeera y elBureau of Investigative Journalism.

28-11-2010. WikiLeaks filtra a la prensa internacional 251.187 cables, o comunicaciones, enviados entre el Departamento de Estado de EE UU (equivalente al Ministerio de Asuntos Exteriores) y sus embajadas por todo el mundo. Son los llamados Papeles del Departamento de Estado, y se trata de la mayor filtración de documentos secretos de la historia.  Las filtraciones revelan informaciones de todo tipo, desde comentarios oficiales sobre guerras, conflictos y luchas geopolíticas y diplomáticas actuales, hasta detalles sobre las personalidades y los hábitos de mandatarios, casos de corrupción, presiones a empresas, negociaciones secretas…

No veo aquí nada que, en principio, pueda ayudar a Bin Laden a saber las coordenadas exactas de dónde se encuentra la ciudad de Nueva York para enviar sus misiles y otros artilugios de destrucción masiva. Aunque tampoco es que pueda servir de mucho, ya que si nos informamos de lo que en REALIDAD es WikiLeaks:

“WikiLeaks ("Wikifiltraciones", o "Wikifugas", en castellano) es una organización mediática internacional sin ánimo de lucro que publica a través de su sitio web informes y documentos filtrados con contenido sensible en materia de interés público, preservando el absoluto anonimato de sus fuentes.

La organización se ofrece a recibir filtraciones que desvelen comportamientos no éticos por parte de instituciones, con énfasis en los gobiernos de países que considera tienen regímenes totalitarios o llevan a cabo políticas entendidas como injustas, pero también acerca de empresas u organismos religiosos.”

En definitiva, decir que hay que poner un filtro en WikiLeaks es considerar la mínima posibilidad de que esa información sea fatal para la humanidad, ya que estamos en guerra, igual que con el cáncer y el mieloma múltiple. Igual, yo también podría revelarle a los pacientes la mínima posibilidad de que un aumento de la IgA monoclonal benigno en el proteinograma puede degenerar en un mieloma múltiple, un tipo de cáncer de médula ósea con tal mala ostia que responde fatal hasta al tratamiento con agua bendita y “padre nuestros”. Pero claro, todo es cuestión de principios y ética, y yo no le robaría la esperanza al paciente, y de mucho menos de aquellos que no tienen porque padecer esa terrible enfermedad. Del mismo modo no le robaría el derecho de la gente a conseguir un lugar donde puedan recibir información sin las filtraciones que ya abundan por los medios tradicionales.

Lo de “Anonymous” le puede parecer una gilipollez a mucha gente, igual que el día del orgullo gay pueda parecer que ellos mismos se están distanciando de la normalidad. Pero para mí, más que una gilipollez, me resulta una llamada de atención. Una llamada de atención hacia la libertad de expresión, y sobre todo a tener la libertad ser tú mismo.

Páginas webs:


http://213.251.145.96/index.html

viernes, 28 de enero de 2011

ACAI, laberinto pediátrico, y Navidad

Esto es una entrada que estaba programada para poner durante las navidades, pero por falta de tiempo y exámenes de Enero he tenido que retrasarla hasta ahora, mil perdones. Por otra parte, me gustaría que quién fuera que se pasase por aquí se abstenga de realizar comentarios que contengan palabras malsonantes, o demagogia cristiana típica de "troll"... ay dios menos mal que activé la moderación de comentarios...





Aunque nuestras técnicas de combate sean solo nuestra habilidad para realizar manualidades, y nuestras armas sean los juguetes, los folios y algunos utensilios para pintar. Lo nuestro podría considerarse una verdadera guerra. Una guerra contra el efecto que tienen las enfermedades sobre los niños, quienes le quitan su felicidad, sus ilusiones y sus sueños.

Lo nuestro son aquellas escaramuzas de la vida diaria, nos esforzamos en algo distinto a conseguir unos créditos de libre configuración. Ponemos toda nuestra alma en ser útiles en un pequeño rinconcito del fastidioso laberinto del Hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria.

El Materno Infantil (centro hospitalario para niños y maternidad que a partir de ahora nombraré como el laberinto pediátrico) es un viejo edificio que se alza ante otros edificios que se encuentran a su alrededor. Está actualmente en reformas y tiene varias entradas. Por dentro, sus intrincados pasillos y algunas de sus habitaciones vacías pueden llevarte a ninguna parte, Mordor y hasta Narnia. Las viejas enfermeras que pululan por el lugar dominan el laberinto tal y como el minotauro domina lo suficientemente el suyo para perseguir a los desgraciados que osen entrar. Uno que conociera el materno por dentro (y algunos dirían que el Negrín también) sería capaz de superar el laberinto del fauno con los ojos vendados y los pies encadenados.

Tras mis comparaciones hiperbólicas, cuando entras por la vieja entrada en el materno se pueden ver relativamente bien los ascensores que te llevan a las demás plantas. Cuando te plantas en la sexta y caminas hacia la izquierda te encontrarás de cara con obstretricia. Pero justo a la derecha, y evitando a un celador enorme y con cara de muy pocos amigos, se encuentra una pequeña puerta que ciertas horas se encuentra entreabierta para recibir a cualquier niño enfermo (un máximo de 5 por favor…) donde por unas dos horas podemos entretenerlo y dejar que se olvide por un momento del motivo por el cual se encuentra en un entorno tan hostil, de color de rojiblanco, y con forma de aguja. Bueno, todo eso, si a las enfermeras están por la labor de subirlos y nosotros con las ganas de bajar a las plantas.

La ACAI (Asociación Canaria de Ayuda a la Infancia) es una organización que se nutre principalmente de voluntarios universitarios. En ella ayudamos a los niños a sobrellevar su enfermedad simplemente mediante el juego, un instrumento de por sí bastante útil para compartir emociones alegres, entreteniendo y de paso haciendo algunos amigos.

Cada día acuden voluntarios que han sido asignados a diferentes días, y allí hacemos diferentes actividades, la mayoría de ellas son manualidades, pero en esencia se reduce a lo que el niño, en caso de que tenga suficiente confianza para ello, deseé hacer.

En estas fechas tan señalizadas en los que algunos celebran el nacimiento del chaval de aquel que no existe, los únicos que todavía guardan un poco de ilusión sobre la fiesta más consumista de la historia, además de los grandes empresarios (no creo que sus dependientes estén contentos de trabajar por la madrugada), son los niños. Por eso es esencial recordar a aquellos que se encuentran en el hospital durante estos días, que siempre habrá alguno, lamentándolo mucho.

Por eso, aquel día decidimos dar una alegría a los pequeños, y planeamos sobre la marcha un pequeño recorrido “Papanouelístico” (perdonad mi neologismo, estoy jergafásico hoy…) por la mayoría de las plantas del materno, con el objetivo de regalar un poco de ilusión a los niños hospitalizados. Sin embargo, nadie nos había dicho que en el último momento se presentaría el organizador de la ACAI con dos trajes, uno del simpático rey mago: Melchor, y otro de humilde paje. No sé que pensé, en ese momento, para levantar la mano una vez preguntaron por quién se presentaría de paje, pero lo hice. Y a partir de ahí empezaría una historia en el hospital en el que estuvimos más de lo esperado y encontramos reacciones de todo tipo: primero de sorpresa, luego de alegría; de vez en cuando, asomaba alguna sonrisilla, y por las ventanas los niños nos señalaban. Las madres intentaban sonreír con sus bebes enfermos y prematuros entre sus brazos, una niña con chapetas malares hizo lo mismo… qué graciosa era. Otros en cambio, se alejaban tímidos y se escondían detrás de las piernas de sus progenitores, otros, más mayores, se dedicaban a reírse con nosotros y a aprovecharse de que algo diferente pasaba por sus habitaciones. Algunos lloraron confundidos.

Total, que, después de terminar de repartir todos los regalos que habíamos comprado, nuestro jefazo nos citó de nuevo a una de las plantas más altas, donde se encontraban algunos de sus familiares, quienes nos dijeron que nunca parásemos de hacer cosas como esas. Aquello me subió bastante la moral: sabía que estaba haciendo algo bien, algo diferente y noble, quizá no demasiado, pero espero que haya sido lo suficiente para poder animar aunque sea un solo niño.

En cuanto a la foto, es una pequeña reseña de cómo nos gustaría que fuese en realidad el laberinto pediátrico que, aunque supongo que eso solo roza los límites de la utopía, siempre es gracioso trabajar por ella. Lo único que habría que hacer es avisar a los médicos y a las enfermeras de ponerse las máscaras antes de atender a los chiquillos. Ojalá fuera tan fácil…

viernes, 24 de diciembre de 2010

Vida Estudiantil: Medicina y Navidad


La carrera de medicina es una desventura en la que, cuando no resultas ser un hipotiroideo asintomático o un robot memorizador que funciona a base de alcohol y careto de "House", te tienes que organizar de tal manera que puedas estudiar con tranquilidad 5 exámenes entre enero y principios de febrero, algunos aprobables si estudias lo suficiente, y otros donde llegar al 5 se convierte en un largo calvario.

Tras dos años me he dado cuenta de que la medicina y la navidad son totalmente incompatibles. Navidad es el pre-paro biológico antes del propio “in situ” que ocurre en enero y en el cual tenemos todos los exámenes en bandeja de plata y todos apelotonados. Por supuesto yo lo solucioné eliminando dos de ellos: rehabilitación y anatomía patológica.

Las prácticas de anatomía patológica acabaron hoy, tras varios días de odisea vespertina a las seis y media, para llegar a las ocho en punto y tener delante, en vez de la almohada: un microscopio, una libreta, lápices de colores, y una serie de muestras diarias programadas por día. Este programa estaba establecido desde principio pero no lo cumplimos del todo por falta de tiempo (las vacaciones día 22 de diciembre apremiaban) y una asignatura cuyas clases están durando una eternidad fueron resumidas en unos cuantos días de de prácticas de tres horas.

Estuvieron graciosas. El patólogo que nos daba las prácticas (considerados por muchos por un “yayo” dicho en un amable contexto de anciano amable y de corta estatura) hacía referencia a las pobres arterias calcificadas y ateromatosas como “hechas mierda”. Le acompañaba un asistente simpático y barbudo que le ayudaba a repartir las muestras, encender los televisores y mover el campo del aparatoso microscopio proyecta las imágenes que todos podíamos ver.

Un día nos visitó un viejo personaje de la facultad proveniente de nuestra asquerosa cafetería vestido de papa Noel para alegrarnos y recordarnos que estábamos en estas tan entrañables fiestas. Lejos de tratarse de la empática argentina que cae bien a un buen porcentaje de estudiantes de quinto y sexto, se trataba del hombre aquel tan famoso por mandar todos a callar en el aula multiusos y coger con sus manos estafilocócicas los croissant mixtos recién preparados. Pues ese mismo estaba ahí celebrando la navidad con nosotros, que siempre hay tiempo entre tanto infarto blanco y rojo (como esos caramelos largos y con forma de bastón), total... que nos hicimos una foto allí mismo, todos, y luego le hice una al personaje y al asistente de nuestro querido “yayo” los dos abrazados como colegas de toda la vida.

Después de terminar las prácticas de anatomía patológica y las de microbiología solo puedo decir que lo bueno está aún por llegar (concretamente, por allá en Mayo), ya que justo después de navidades acecha la garra de otra de las asignaturas que han sido la horna del hipocampo de muchos estudiantes de la ULPGC: farmacología.

Dejando un poco a parte el tema de las prácticas, no ha sido la primera vez que me he pasado las vacaciones de navidad estudiando, ya van dos años, y este no será muy diferente. El caso es que también tengo que organizarme para sacarme el examen teórico de conducir, sí, eso mismo que estaba planeando sacar a finales de agosto, ha tenido que ser pospuesto para navidades. Entre otros condicionantes, lo que me han hecho a dejar de lado mis estudios de manejo automovilístico ha sido influenciado mayoritariamente por la medicina. Aunque, si por mi fuera decidiría dejarlo para el próximo verano, debido a que ya han pasado meses y podría haber caducado el contrato que hice con la autoescuela, además de la inspección médica que me hice en su momento, y que costó una buena cantidad de euros. A saber cómo me volverán a recibir… seguro que con las manos abiertas para recibir otros 30 y los 92 euros que cuesta el dichoso examen. Espero que dos o tres días de test hagan maravillas…

Estudiar 5 exámenes, sacarme el carnet y dedicarle tiempo al ocio… ¿será eso posible?


domingo, 12 de diciembre de 2010

Esos héroes que están encarcelados...



Los gobiernos están sucios, están llenos de mierda. Repletos de corrupción diplomática, los gobiernos ocultan sus trapos sucios a los ciudadanos de forma repetida. Para ellos, es peligroso revelar cierta información que puede poner al gobierno en vilo, y en un vano intento de parecer totalmente honrados y justos, atacan nuestra libertad y derecho a la información, a saber que los que nos gobiernan nos engañan y además, controlan lo que podemos saber y lo que no.


En realidad nadie tiene derecho a controlar lo que podemos saber o no. Y que a un país tan imperialista como el estadounidense es muy difícil metérselo en su hueca y estúpida mente colectiva.

El gobierno del supuesto país más poderoso del planeta (puesto que pronto dejará vacante) se ha pasado de la raya. Muchos de sus gobernadores, como la perra que ahora mismo gobierna Alaska, y el propio presidente de los Estados Unidos, que causó una conmoción enorme entre la gente de piel negra de su país, ha caído muy bajo; y para mí, ya no sólo es un presidente como otro cualquiera, uno de miles que intentan ocultarnos lo que varios anónimos tienen la osadía de filtrarnos en WikiLeaks.

Al hombre este le concedieron el premio Nobel de la Paz en 2009, poco tiempo de empezar a gobernar el país más sucio del planeta, porque si la corrupción de EEUU pudiera oler, lo haría como un cadáver putrefacto. A lo mejor no es culpa de él, simplemente puede deberse a que dirigir un país como ese conlleva la responsabilidad de tapar con agujeros aquello que no interesa que lo sepa la prole, ya que es lo que toca.

Parece como si tu propia libertad, al ser político, desaparezca; y simplemente se trate de pensar como los demás políticos lo hacen.


El premio Nobel de la Paz flaqueó un poco cuando le dieron al dárselo a este hombre, sin embargo el último es merecedor de las manos donde está, en las de Liu Xiaobo, un activista Chino que lucha por la utópica reforma de un gobierno tan hipócrita y asqueroso como es el de China. La concesión provocó miles de reacciones, por su parte el gobierno “pseudocomunista” chino boicoteó a base de bien la celebración del premio, de una forma un poco discreta ya que se dedicaron a meter en la cárcel a los que vitoreaban al encarcelado activista. Otros gobiernos (que se llaman a sí mismos comunistas, no os equivoquéis, pues el gobierno Marxista NUNCA ha existido, es totalmente teórico) se mostraron en contra, incluidos están Cuba, quienes se muestran desconcertados ante la elección del premio de la Paz (y además con el premio de Literatura a Vargas Llosa). Yo también me siento bastante desconcertado ante el descarado posicionamiento de este gobierno, donde los únicos que tienen derecho a tener algo de su propiedad son los propios gobernadores, y aun así tener la valentía de desacreditar a unos hombres que intentan hacer algo por las gentes de su país, y de paso, por los Derechos Humanos.

Pero vamos al tema del que hoy quiero hablarles. WikiLeaks era una página donde quedaban los últimos rastros de los buenos periodistas, aquellos que no se encontraban bajo el yugo de los gobiernos y las multinacionales (pero sí bajo la capa del anonimato). Estos envían continuamente la información sobre la diplomacia y el hacer de los gobernantes que no se atreven a divulgar los medios regulares de información. Tras la divulgación por parte de la página de numerosos cables relacionados con la diplomacia estadounidense fue suficiente como para que este país se cebara completamente sobre la página, que mientras escribo, sigue luchando por mantenerse en la página web. Numerosas compañías han caído bajo la terrible presión que hace ese país tan poderoso que es pero irremediablemente deshonesto, cubierto de porquería y de mala fama. La información sólo es peligrosa para aquél que oculta algo, sin embargo, EEUU presiona, chantajea y lava cerebros deliberadamente para hacerles creer que Wikileaks es algo así como el demonio. Wikileaks es simplemente información.

Información que resulta ser la horna del zapato de los Estados Unidos. En sí toda esa información revela cables diplomáticos, que hacen referencia a actos de espionaje que los estadounidenses practican a otros países, la vista gorda que se hace ante la corrupción y las violaciones de Derechos Humanos ante otros países calificados como “amigos”, negociaciones confidenciales, y demás. Todos los documentos están filtrados y subidos por gente que pertenece a los gobiernos y que anónimamente los publican (al parecer aún hay esperanza). Lo que estoy queriendo decir es que Wikileaks es una realidad que ha podido existir gracias a la valentía de muchísima gente, así que EEUU no sabe a lo que se enfrenta, se enfrenta a la mismísima voluntad del ser humano de querer saber.

Aquí está la página en cuestión: http://213.251.145.96/index.html El enlace ha variado muchísimo, ya que a página original recibió muchos ataques cibernéticos y ahora mismo se encuentra en varios enlaces a los que se puede acceder. El que yo os pongo es uno de ellos.

Y usted perdone… Señor Obama, pero WikiLeaks es totalmente responsable de lo que hace, en efecto, Julian Assange, el fundador, ha sido detenido en Inglaterra, y está pagando por sus actos, que no son para nada injustos. Le ha hecho un favor al mundo mostrándole la verdadera cara que tienen los gobiernos, y por eso es un héroe. Así que, usted y todos los políticos, pueden irse a la mierda.



Julian Assange no fue detenido por delitos sexuales amigos míos… fue detenido por decir la verdad. En una sociedad mundial donde se supone que la democracia impera y la libertad de expresión es un derecho, está claro que la prioridad de los gobiernos no es el bienestar de aquellos que depositaron su confianza en ellos, sino el beneficio económico de las grandes empresas.

Assange debería ser puesto en libertad inmediatamente, y además de paso, ser nombrado personaje del año 2010 (los que piensen en Lady Gaga tendrán que cuestionarse qué ha hecho esta excéntrica cantante por el mundo, además de hacernos vomitar con su atípica indumentaria y balbucear en sus horrendos videoclips). También quisiera que metieran en la cárcel a todos los desgraciados líderes que se atrevieron a acusarle, sin embargo, probablemente acaben siendo tratados como políticos modelo de una democracia que vete tú a saber si llegó algún día a existir.





Desde mi humilde blog quiero desear al señor Julian y a toda WikiLeaks mucha suerte y mi sumo apoyo.

Aquí me despido, así que, hasta la próxima entrada!

domingo, 28 de noviembre de 2010

Vida Estudiantil: Microsemanas!!


No sé, ya que no estoy seguro de toda la gente que me lee, si habéis visto aquella entrada que escribí hace tiempo anunciándoos que empezaba tercero de medicina. Igual, ahora mismo me mofaría totalmente de la entrada, dado que esta se titulaba: “empezemos bien, ¿ok?” El caso es que la única forma con la que pude yo empezar tercero es tropezándome bien con los primeros exámenes, los cuales tocaron una mañana de sábado durante dos semanas, donde no hemos tenido tiempo de respirar, incluso, esta última semana donde hemos tenido que trabajarnos 22 temas que no son una broma, precisamente.

En mi caso, esta última semana ha sido una “semanada microbiológica”. He estado estudiando microbiología por la mañana, por la tarde prácticas de microbiología, y de noche otra tanda de estudio intensivo. Una posible desventaja que tengo contra esta asignatura es la enorme memoria que se necesita para retener todos los detalles que te preguntarán en los exámenes, una ventaja es que hay que utilizar bien los conocimientos que adquieres (¿por qué tengo que fallar en esto ahora?). Es una disciplina, preciosa en el fondo, que se ve eclipsada por su increíble dificultad, que obliga a gente de hipocampos selectivos a echarle un gran chorro de paciencia.

¿Qué tal si hablamos de cosas más agradables? Como por ejemplo las prácticas de microbiología…

Esta semana nos citaron un primer día al hospital más grande de las Palmas de Gran Canaria (y corríjanme si me equivoco), un lugar lleno de de pasillos enormes y laberínticas habitaciones, para ver lo que era un laboratorio de microbiología. El campo de batalla se concentra en un lugar donde se aíslan varias habitaciones que son usadas para diversas técnicas de diagnóstico microbiológico, todos con un mismo propósito final: el de encontrar un diagnóstico lo más exacto posible del agente biológico que causa la enfermedad, del “bichito” que esta fastidiando, vamos… El laboratorio lo tenían bien dividido y en cada parte se hacía una cosa concreta, por ejemplo, había un lugar donde se hacían nada más que la serología (un método de diagnóstico que se basa en detectar anticuerpos, generados por el microbio), y siempre se utilizaba para el diagnóstico de ciertos microbios, como por ejemplo los virus de las hepatitis, de los que es imposible aislarlo en líneas celulares.

El resto de los días lo hemos pasado recibiendo lecciones de medios de cultivo en el sótano del aulario, donde realizamos un cultivo en Cled, un tipo de medio que se utiliza para bacterias que provocan infección urinaria.  Es una gelatina que tiene un aspecto así como verdoso, y huele a rayos fritos (aunque peor huele la basura de residuos biológicos), sin embargo, muy útil para impregnar con un asa de cultivo, y luego esperar dos días aproximadamente para ver si te crece algo.

Cuando esperas dos días, el cultivo dejará de ser verde para cambiar a un color, en nuestro caso, nos dieron medios que se convirtieron en un bonito amarillo chillón, o en su lugar, azul verdoso (así salió el mío). Se supone que cuando el medio se vuelve amarillo, la bacteria metaboliza la lactosa (el nutriente principal que tiene el medio), y por tanto acidifica y cambia de color. Por ende, si suponemos que una de las bacterias más comunes en la zona perineal y en el tracto urinario bajo es E. coli y sabemos que este metaboliza la lactosa, el cultivo amarillo será en un 99% que será esa bacteria. ¿Pero qué son las azules? Por ahora ni dios (el que no existe…) lo sabe.

Justo el día en que sacamos los cultivos de la estufa hicimos otra técnica, también de muchísima utilidad en este curioso campo: el antibiograma. Se trata de coger una de las colonias que tenemos sembradas y ponerlo en otro medio: Kirby-Bauer (pues sí, es el mismo nombre que el de la bolita rosa tan simpática de nintendo). En este tenemos que impregnar, con una torunda (una especie de palito con un algodoncillo al final), tomar un poco de nuestra muestra e impregnar todo el medio gelatinoso, después, se colocan una especie de discos de papel con el antibiótico impregnado, que difundirá en el medio. Mañana recogeremos nuestros respectivos medios para saber cuáles son los antibióticos más útiles, sólo espero que todo haya salido bien, de nosotros depende la futura medicina (para bien por algunos, y para mal por otros desgraciados…).

Salut!! Y hasta la próxima entrada!!