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jueves, 10 de abril de 2014

Animes que odio (2)


No hay nada peor que el “Otaku” que se siente insultado cuando ve que sus obras maestras, consideradas ambrosía de dioses, son vilipendiadas por personas con gustos parecidos pero a los que aún les funcionan convenientemente las neuronas. Me dolería más que insultasen a mi propia madre que al universo Megaten. Esto último sólo demostraría el poco gusto que esta gente conserva. Solo con un par de personajillos monos, con poco pelo en el rostro, ojos grandes y personalidad insulsa. Eso es suficiente para ellos.

Por otro lado, reconozco que la tristeza es un sentimiento válido, como otros muchos, pero algunas veces se justifica y otras no. Me conozco, y soy alguien quien prefiere personajes valientes, no excesivamente osados, sino que sepan valorar convenientemente si vale la pena o no jugar su cuello en la más variada de las ocasiones. Por otro lado, ensalzo el optimismo y la determinación. Valoro los personajes que dejan atrás su tristeza y se levantan para continuar. No importa que lloren, sino por qué lo hacen.

Aparte de todas estas opiniones mal pegadas en dos párrafos introductorios, os quiero preguntar. ¿Cuán de difícil es defender la animación japonesa? Bueno, probablemente a muchos os dé francamente igual, pero en discusiones con gente que todavía no conoce el género me gustaría indicarle cuatro o tres series que pudiera verse cualquier inexperto, algo así como una guía del anime moderno. Es triste que para enganchar a alguien haya que recurrir a series de antes, y lo es aún más el hecho de no poder defender este arte audiovisual cuando sacan basuras como esta:


¿Cómo describir esta serie? Sword Art Online. El culmen de lo incorrecto, la cima de la mayor montaña de mierda de dinosaurio, el infierno del anime. Es asquerosa y repugnante. Machista e irreal. Cliché hasta decir basta. Estas son algunas de las frases que puedo dedicarle a esta serie, y probablemente, una entrada sola no me baste para contaros las razones de su hedor nauseabundo y horrible. Buf... lo peor de todo es que se le pueden salvar detalles, como el principio de la primera temporada y la banda sonora pero eso lo empeora mucho más, como si estos esfuerzos hubieran acabado en saco roto. Por no hablar de los personajes secundarios que acabas prefiriendo más que a los dos protagonistas. Anhelas saber más de ellos e incluso enterarte sobre lo que eran sus vidas fuera del juego, pero ni se molestan en exponerlo. Parece que es más importante la atención injustificada que recibe un mocoso estúpido, considerado tramposo en el propio MMO en el que juega, con conocimientos que ya lo ponen automáticamente en el punto más alto del pódium.

En fin, vamos con mis opiniones:

Sword SHIT Online

Personajes

Bueno vamos a ver, de algún punto habrá que empezar, digo yo. La mayoría de los personajes en SAO es como si están censurados. Los secundarios apenas dan un empuje a la serie y muchas de ellas (por supuesto, las féminas del elenco) tienen reducida su personalidad lo suficiente como para enamorarse del protagonista en un solo capítulo. Los personajes masculinos pasan sin pena ni gloria, y las mujeres que aparecen las acabas valorando más por el físico que por su manera de comportarse o de hacer las cosas (que podría ser un añadido muy suculento a un físico atractivo). SAO te envuelve en una espiral de esperanza que poco a poco se reduce a medida que visionas cada capítulo. Asuna, la co-protagonista de la historia, puede parecer al principio una chica “cool”, medianamente atractiva, definitivamente, con dos buenos pares de ovarios. Pero eso se rompe cuando se acaba enamorando de Kirito. Poco después no se convierte en otra cosa sino en un objeto, un simple trofeo al que Kirito aspira y busca durante 13 episodios mal paridos la segunda temporada). Poco más que decir; aparte del amor estúpido, sin sentido y completamente injustificado que se profesan los dos protagonistas y que reiteraremos en el siguiente apartado.

SAO es una serie de anime que se basa en una serie de novelas con el mismo nombre, pero de distinto subtítulo en cada arco. No importa el medio audiovisual en el que se presente, un protagonista GARY STU siempre es vomitivo e indeseable. Sea en animes, o inclusive, libros. Bien es verdad que los adolescentes, sujetos de por sí egocéntricos y egoístas, necesitan identificarse con personajes carentes de defectos y toda lógica. No hay nada más deshumanizante que un personaje así, cuya historia no hace más que dar vueltas alrededor del aparato reproductor masculino del susodicho. Es por ello que un contexto que promete, luego se rellena con clichés. El protagonista es el dueño de toda acción, y la corriente del argumento siempre va a su favor. Kirito no es sólo sino un espejo en el que se reflejarse y que sólo sirve de figura masturbatoria en el que el otaku adolescente medio se refleja, queriendo ser al menos un niñato condescendiente por al menos un día. Horroroso.

Los enemigos con los que se encuentra son torpes, poco creíbles, insultantes y tremendamente inútiles. Unos bufones sin remedio que no suscitan al odio, pero sí a la burla y la risa. Las propias expresiones lo indican y sus malas obras no te importan un carajo. Premio especial se lleva Oberon, rey de las hadas —también llamado, rey de los “faggots”— o Sugou Noboyuki fuera de su juego. De alguna manera habrá tenido las influencias para conseguir prometerse con una chica menor de edad, sobre todo en un país como Japón. Sin embargo, mi favorito siempre será el guardaespaldas de Asuna en la primera temporada. ¡Esos putos caretos! ¿Qué mierda de necesidad había de deformarle la cara? Debería haberse dedicado a trabajar en un circo como mono de feria, o en una de esas casas encantadas que tanto gustan en los parques de atracciones:


Argumento

La primera temporada de SAO trata sobre un juego online, de esos en los que te creas un personaje y juegas en un mundo abierto, al mismo tiempo que miles de jugadores que como tú estan conectados a tiempo real con sus propios personajes. Sólo que en este caso ficticio se juega con cascos de realidad virtual. El caso es que su creador, con motivos que nunca llegan a explicar del todo bien, encierra a los miles de jugadores que el primer día disfrutaban de su mundo y les desafió a acabarlo, con el riesgo de morir si alguno de los monstruos elimina nuestro avatar. No es lo más maduro que nos podemos encontrar en el mercado, pero tras un primer vistazo, hasta parece interesante. Es una pena que luego lo destrocen poco a poco hasta acabar con la escena de amor más insultante y patética de la historia.

El escenario idílico nos presenta una situación que parece haber sido parida por un cuento de hadas: el cielo siempre azul, la cabaña en medio de un prado de hierba fresca y verde. Asuna, ahora la mujer de la casa y con una habilidad 100 en cocina, prepara un conejo que horas antes Kirito atrapó con la “badassería” —maricona— en sus ojos redondos. Poco después, una escena romántica durante la noche. Ella se quita el equipo, dejando ver su avatar en ropa interior, y el otro se sonroja, con cara de tonto, con una de esos rostros que ya me gustaría a mí ver aplastado contra el piso.

¿Qué cojones me estás contando? ¿No es más lógico que concentren todos sus esfuerzos en acabar el juego para tomar una relación más creíble en la vida real? ¿Me estás diciendo que un crio de 16 años todavía no puede entender las dobles tintas de una insinuación sexual? ¿Es esto un puto MMO o un maldito simulador de citas? Las escenas románticas en SAO están forzadas hasta el límite de la náusea. El relleno se atraganta con una propia historia que no avanza. Los bosses no se muestran, tampoco los monstruos, los ítems, los esfuerzos de los jugadores por subir piso por piso. Todo eso que esperamos de un MMO falta como si de extremidades amputadas se tratara.


Pero la cima de la más apestosa porquería tiene lugar en la segunda temporada, o el segundo arco de los libros. El final de la primera fue tan insípido y rápido que ni siquiera me voy a molestar en nombrarlo, pero está claro de que ahora contamos con un protagonista hipertrofiado sin razón alguna, al que el argumento proviene de armas y poderes que ningún otro puede blandir. Sólo por su cara bonita. El nuevo juego que sustituye a Aincrad, el anterior, un mundo de hadas en el que todos poseen orejas largas y alas para volar, es eclipsado por una necesidad continua de Kirito de recuperar a Asuna, ahora interpretando el papel de la princesa de Mario, que debe ser salvada a toda costa.

Su pequeña y dulce prima, siendo criados como hermano y hermana, se enamora de él en el juego y en la vida real. No sé si decir que es retrasada o el argumento de por sí es una mierda, pues nos intenta vender que la susodicha no reconoce al gilipollas en el juego. ¡Por dios! Si el avatar es sólo una versión más mariconizada de él. Aparte del peinado estúpido, las orejas puntiagudas y el trajecito negro. ¡Sigue teniendo la misma cara de un subnormal mimado o la verborrea de un niño que se da muchas luces!

El gran final, y conclusiones

Señores, alcanzamos el final. El sufrimiento se acaba, pero ni por esas SAO piensa dejarnos en paz, deleitándonos con última demostración de lo mucho que ha caído. Al final, toda la historia de la manipulación de mentes que tenía montada Noboyuki, haciendo del juego una mera tapadera, no importa para nuestro valiente protagonista. Pero eso sí, tocar a su chica, eso es totalmente intolerable. Por eso, no es hasta que Asuna es cuasi-violada por el villano, cuando el plot le da a Kirito los materiales necesarios para acabar con el desgraciado: los derechos de un game master. Me encanta como, a cada minuto de capítulo, va consiguiendo poderes nuevos sin una justificación de peso más que ser el puto protagonista.


En fin, que el niñato coge la espada de juguete, y le corta el brazo a Oberon, que empieza a llorar como una nena. Lo corta prácticamente por la mitad, y la parte inferior se le desmaterializa, luego, tomando la parte que queda, el muy badass lanza hacia arriba lo que queda de Oberon, y lo atraviesa con la punta del espadón.

¡Oh! La verdad es que si hasta para Kirito eso puede ser demasiado duro. Nunca lo vi demasiado cruel incluso en dos temporadas de una serie de poca consistencia, con lo cual, creo que hasta el más estúpido pudo darse cuenta del buen montón de mierda que es esta serie.

Mete un contexto medianamente prometedor, un argumento mal conducido, y un buen montón de clichés japoneses, bien concentrados. Y tendrás una receta preparada para la gastroenteritis, un brebaje peor que ingerir paraquat.


Ah sí, a diferencia de la serie, donde aparece censurado, Kirito y Asuna tienen sexo y aparece totalmente detallado en las novelas, eso sí, tal y como describe el autor la cantidad de semen que eyacula el cabronazo, si tenemos en cuenta los litros que soltaría un hombre normal en dos años (depende de con qué frecuencia se masturbe), está claro que esa vagina tiene que tener una gran capacidad de distenderse.

Corto y cierro.

             

jueves, 19 de julio de 2012

Animes que odio (1)

Buenas a todos los lectores. Aviso que esto es un blog que, aunque tiene muy pocas actualizaciones, sigue vivo. Intentaré hacer un esfuerzo poco a poco y poner una entrada cada semana. Probablemente estéis extrañados del tema que nos ocupa hoy en mi blog, y es normal, pues no muchas veces hablo de anime, un hobby que últimamente está calando cada vez menos en mí. No me obliguéis a hablar de medicina, pues es de lo último que quiero hablar, al menos hasta que llegue agosto.

Nostalgia.

El "anime" es el nombre con el que se conoce a la animación nipona, que ha calado de manera muy significativa en todo el mundo. Básicamente ya hay muchas personas que sean ajenas a este tipo de animación, y cada vez menos. Os recomiendo que atendáis a la definición de la RAE, carca, superficial, y sobre todo, incorrecta; que hace poco que la corrigieron. Es curioso que los miembros de la RAE la hayan incluido por sugerencias externas, significa que todavía nos queda mucho por abrirnos de mente —que no de patas—. La primera definición la sustituyeron por una más básica: "comic japonés", pues haber empezado por ahí, cabrones, porque con la primera definición solo demostráis lo mal que se os da informarse.

El caso es que yo, en mis tiempos de mozo infantiloide —cuando cursaba la ESO. Sí, yo era inocente por entonces— devoraba animes uno tras otro, como suele hacer los llamados "otakus" ahora. Me encantaban sobretodo de tinte romántico, como por ejemplo "Chobits", "Video Girl Ai", "Love Hina" son algunas que recuerdo. De acción, me gustaba "Dragon Ball", "Trigun". Poco después me fui adentrando en el terreno de la fantasía, descubriendo grandes series como "Slayers" —aquí en España: "Reena y Gaudy"—; "Gokudo Kun No Manyuki" conocida aquí como Jester el Aventurero. El anime de tipo futurista tampoco se me escapaba de las manos, siendo "Outlaw Star" y "Cowboy Bepop" algunos de los que siempre recordaré. Y cómo no, los de "adoptar monstruitos", como por ejemplo, "Digimon" y "Pokemon".

 Casi todo el anime que empecé a ver lo echaban por un canal llamado BUZZ. Gracias a dios que un día a mi madre le dio por poner la tele de pago. Desde entonces no se puede vivir sin tener tantos canales. En cuanto a BUZZ, no sé qué rayos pasó con él, un buen día dejó de echar anime, y comenzó con series estúpidas y americanadas sin sentido hasta que desapareció. Según la wiki, el internet tuvo la culpa. De hecho, es mejor ver series por internet donde te puedes descargar la serie completa y verla de un tirón, en dos días; pero bueno, verla en la televisión también tenía cierta gracia.

Y YA TENGO 21 TACOS... claro, el tiempo no pasa en balde. Mucho ha llovido por Japón, desde la época en la que estudiaba la ESO, y ahora, en pleno limbo entre 4º y 5º de medicina, soy totalmente incapaz de entender.

PORQUE SI PASAMOS DE ESTO:





A ESTO:


ES QUE ALGO ESTA YENDO MUY MAL EN ESTE MUNDO.

O yo estoy haciéndome muy viejo —quisiera que los ávidos lectores que se atrevan a leer esto me lo confirmen—.

Se inaugura así una nueva sección que voy a poner en práctica: "Animes que odio" o mejor dicho, los que me producen cierta frustración. Vamos a empezar por el primero...

SHIT SOUL EATER.

Primera basura animada a comentar. Es curioso, porque no me he visto ningún capítulo de los 52 que hay. Es increíble que de tal ñordo de argumento se puedan hacer tantos episodios, pero claro, de algo tienen que comer los japoneses que hicieron esta basura, y por lo visto les ha salido bien la faena. De todos modos, tampoco pensaba perder mi tiempo en ver un anime que ni siquiera sabe cuidar su animación, aunque no creo que sea su culpa, porque el estilo de el susodicho autor del manga consta en innovar. Innovar dibujando con el agujero del culo y creando personajes tan esperpénticos que bien podrían organizar un circo de payasos.

Argumento.

Normalmente los "Shonen" suelen carecer de un argumento maduro y sólido, salvo contadas excepciones. Asistimos a un colegio extraño y sobrenatural de "nosequé" mierda de Shinigamis. Los pobres entes que alguna vez se usaron para representar la muerte en el folklore japonés da para mucho. Una de las muchas diferencias de los shinigamis originales con los de este esperpento, es que estos se dedican sólo a segar las vidas de los humanos que van por el mal camino, que se convierten en una especie de aberraciones creadas por la mente perversa del autor.  Total, que para graduarte en Hogwarts Shinigami tienes que absorber 99 almas de humanos malos y 1 alma de una bruja, para redondear. No sé si se explica el porqué de esto, y lo que es una bruja exactamente en este universo, tampoco me importa. El caso es poner a una panda de gilipollas a matar monstruos malvados con sus "superhabilidades", algún giro argumental para mantener el poco interés, y va que chuta. Lo que más me alegra, obviamente, es que no han sacado una segunda temporada, sino un innecesario "remake". Y espero que siga siendo así...

Diseño de personajes.

Es la parte de la serie que más me hace llorar. El estilo de dibujo de Soul Eater es aclamado por ser "animado" y "diferente", pero para mí, esto es un paso atrás en la animación. El diseño de personajes es de lo más extravagante y sin sentido, es una puta mierda: el payaso del McDonalds está mejor diseñado que todos los personajes de Soul Eater. Y lo peor de todo, no hace falta verse la maldita serie para darte cuenta.

 Aquí os pongo a los personajes princiapales:

La coletuda protagonista, Maka Albarn. A veces se vuelve loca, lo que hace que su cuerpo y su cara mute de forma considerable, recibiendo el primer premio a las más esperpénticas muecas que hacen que esta serie provoque cáncer de retina. Lleva consigo una guadaña que es más grande que ella. Como personaje estereotipado que se precie, de algún lugar tiene que sacar la fuerza para vencer al enemigo en el momento menos esperado, esta lo saca de una habilidad llamada "sangre negra". Al principio puedes pensar que se trata simplemente de un nombre y en realidad se trata de una habilidad de tipo espiritual, que es en lo que se basa toda esta mierda, pero no... los tipos que crearon este tufo van en serio, y osan meterse con la Medicina:

Y ESTO QUE COÑO ES? ¿Un glóbulo negro? ¿En qué demonios estaban pensando? La oxiHb es lo que le da la pigmentación roja de la sangre ¿Qué es lo que le da la pigmentación negra? Buf... en fin, habría que poner en el DSM-V que tener glóbulos negros en la sangre te vuelve loco e indestructible.


La verdadera hija de Nicholas Cage.

Soul. Este bobo se supone que es uno de los que se convierte en el ¿arma de Maka?. Digamos que es el putón de Maka.  Aquí arrancamos con la originalidad del autor del manga: Se trata de un dandi asqueroso, albino, de ojos cuadriculados y rojos. Lleva una bandana, y a tenor de algunas imágenes, más que rodeándole la cabeza, parece que la lleve pegada con "poxipol". Por supuesto, esta prenda lleva su nombre escrito, no estoy muy seguro si es para que no se le olvide a él, o a la gilipollas de su ama. A juzgar por las expresiones exageradas, porque muchas veces abre la boca para enseñar una dentadura de tiburón, y practica el canibalismo de almas, toma metilendioxipirovalerona.

¿Qué cojones es ese surco del labio inferior?¿Babea? ¿Tiene trisomía 21? ¿Se corto el labio? DIOS, COMO ODIO ESTA PUTA SERIE.

Death the kid. Paso de comentar el nombre antes de que mi cerebro se colapse con tanta imaginación. Este niñato maricón es el hijo de la muerte, que en esta serie pasa de ser nuestra típica calavera ataviada con una capucha negra, a una especie de amalgama de rayas y picos hechos con una regla, una máscara mal hecha, y una mano gigante cuadriculada que parece hecha de papel o de cartón. Bueno, de hecho, la muerte parece haber renacido del garabato de un niño de guardería.


¡HIJO, TU DIBUJITO ACABA DE COBRAR VIDA! 

Buf... en fin. En cuanto a Death, es el típico personaje que le toca hacer de serio y frío en la serie. Lo adornan con un TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) basado en una obsesión con la simetría que le hace ponerse dos anillos idénticos en los anulares de ambas manos y vestir ropa totalmente simétrica, pero claro, se le acabó la pintura blanca para acabar de decorar su horroroso pelo con esas TRES RAYAS BLANCAS. Eso no es simetría "kid" ¿A qué coño esperas para tirarte un tiro en la cabeza?

 Como podemos observar, su "napia" tampoco es simétrica. Me gustaría ver cómo soluciona el hecho de que su huevo izquierdo es más grande que el derecho y cuelga más. ¿Castración, a lo mejor?

Black star. El tercero del trío del circo. Da risa sólo con verle la cara de tonto y la pelambrera que intenta emular una estrella. Para colmo, el nombre lleva un simbolito de una estrella —que paso de copiar y pegar— y lleva tatuada una estrella en el hombro derecho. Su arma tiene forma de una tía tetuda. Es el típico garrulo narcisista y arrogante, un "attention whore" en toda regla. Se dedica a medirse la polla con cualquiera, y especialmente con el niñato simétrico, que a pesar de estar castrado la tiene más grande que él. Su especialidad más notoria es la de gemir cosas como "¡Yahoo!".

 ¡Venid todos a chupármela un poco!

Y como guinda, otra foto para rematar la idea:



Por dios... pero... ¿QUE TORTURA ES ESTA? El gilipollas peliblanco con la bandana pegada en la cabeza y la camisa también con su nombre, para estar más seguro; el maricón simétrico a punto de sufrir un ataque de ansiedad por tener la corbata desabrochada, la coletuda "cambiacaras"...¿ y qué es eso que veo a la derecha?

¿Un hombre? ¿Una mujer? Está tan mal dibujado que es difícil de adivinar. Lleva dos flequillos enrollados delante del pecho, si es una tía, estoy seguro que no ha leído el "Cuore" para informarse sobre los peinados que se llevan. Y el/la de atrás ¿Es un cura? Sea lo que sea, por la facies característica y la ptosis parpebral debe de ser hipotiroideo...

AAAAAAAHAHAHAAHHHHHHHHHHGGR.

No voy a comentar a fondo el diseño de un personaje más de esta trozo de estiércol, así que pondré unas fotos más para que ustedes mismos lo vean y se acabó:

Un nerd volador con sus alerones encima de las orejas. 

Un sicario gordote, con ojeras semicirculares y trigonocefalia.
¿ESTO ES UNA BRUJA?
¿UNA VAQUERA?
HASTA SALE UNA MOMIA. Esto supera mis expectativas... 
Dos gnomos morenos.
¡¡UN FRANKESTEIN CACHAS!! Ruego que atiendan al descomunal tornillo que le atraviesa la parietal de lado a lado.
Y de invitado especial: el mayordomo de Artemis Fowl
Creo que he subestimado esta serie... ¡Hasta la próxima entrada!