domingo, 28 de noviembre de 2010

Vida Estudiantil: Microsemanas!!


No sé, ya que no estoy seguro de toda la gente que me lee, si habéis visto aquella entrada que escribí hace tiempo anunciándoos que empezaba tercero de medicina. Igual, ahora mismo me mofaría totalmente de la entrada, dado que esta se titulaba: “empezemos bien, ¿ok?” El caso es que la única forma con la que pude yo empezar tercero es tropezándome bien con los primeros exámenes, los cuales tocaron una mañana de sábado durante dos semanas, donde no hemos tenido tiempo de respirar, incluso, esta última semana donde hemos tenido que trabajarnos 22 temas que no son una broma, precisamente.

En mi caso, esta última semana ha sido una “semanada microbiológica”. He estado estudiando microbiología por la mañana, por la tarde prácticas de microbiología, y de noche otra tanda de estudio intensivo. Una posible desventaja que tengo contra esta asignatura es la enorme memoria que se necesita para retener todos los detalles que te preguntarán en los exámenes, una ventaja es que hay que utilizar bien los conocimientos que adquieres (¿por qué tengo que fallar en esto ahora?). Es una disciplina, preciosa en el fondo, que se ve eclipsada por su increíble dificultad, que obliga a gente de hipocampos selectivos a echarle un gran chorro de paciencia.

¿Qué tal si hablamos de cosas más agradables? Como por ejemplo las prácticas de microbiología…

Esta semana nos citaron un primer día al hospital más grande de las Palmas de Gran Canaria (y corríjanme si me equivoco), un lugar lleno de de pasillos enormes y laberínticas habitaciones, para ver lo que era un laboratorio de microbiología. El campo de batalla se concentra en un lugar donde se aíslan varias habitaciones que son usadas para diversas técnicas de diagnóstico microbiológico, todos con un mismo propósito final: el de encontrar un diagnóstico lo más exacto posible del agente biológico que causa la enfermedad, del “bichito” que esta fastidiando, vamos… El laboratorio lo tenían bien dividido y en cada parte se hacía una cosa concreta, por ejemplo, había un lugar donde se hacían nada más que la serología (un método de diagnóstico que se basa en detectar anticuerpos, generados por el microbio), y siempre se utilizaba para el diagnóstico de ciertos microbios, como por ejemplo los virus de las hepatitis, de los que es imposible aislarlo en líneas celulares.

El resto de los días lo hemos pasado recibiendo lecciones de medios de cultivo en el sótano del aulario, donde realizamos un cultivo en Cled, un tipo de medio que se utiliza para bacterias que provocan infección urinaria.  Es una gelatina que tiene un aspecto así como verdoso, y huele a rayos fritos (aunque peor huele la basura de residuos biológicos), sin embargo, muy útil para impregnar con un asa de cultivo, y luego esperar dos días aproximadamente para ver si te crece algo.

Cuando esperas dos días, el cultivo dejará de ser verde para cambiar a un color, en nuestro caso, nos dieron medios que se convirtieron en un bonito amarillo chillón, o en su lugar, azul verdoso (así salió el mío). Se supone que cuando el medio se vuelve amarillo, la bacteria metaboliza la lactosa (el nutriente principal que tiene el medio), y por tanto acidifica y cambia de color. Por ende, si suponemos que una de las bacterias más comunes en la zona perineal y en el tracto urinario bajo es E. coli y sabemos que este metaboliza la lactosa, el cultivo amarillo será en un 99% que será esa bacteria. ¿Pero qué son las azules? Por ahora ni dios (el que no existe…) lo sabe.

Justo el día en que sacamos los cultivos de la estufa hicimos otra técnica, también de muchísima utilidad en este curioso campo: el antibiograma. Se trata de coger una de las colonias que tenemos sembradas y ponerlo en otro medio: Kirby-Bauer (pues sí, es el mismo nombre que el de la bolita rosa tan simpática de nintendo). En este tenemos que impregnar, con una torunda (una especie de palito con un algodoncillo al final), tomar un poco de nuestra muestra e impregnar todo el medio gelatinoso, después, se colocan una especie de discos de papel con el antibiótico impregnado, que difundirá en el medio. Mañana recogeremos nuestros respectivos medios para saber cuáles son los antibióticos más útiles, sólo espero que todo haya salido bien, de nosotros depende la futura medicina (para bien por algunos, y para mal por otros desgraciados…).

Salut!! Y hasta la próxima entrada!!

lunes, 8 de noviembre de 2010

Vida Estudiantil: GBU 2: el divino regreso


Debo reconocerlo: odio visceralmente la religión. No puedo ser indiferente como muchos otros lo son, me es totalmente imposible. Tampoco soy muy específico contándoles esto, pero, de esta manera, quiero ahuyentar a todos aquellos que pueden verse “ofendidos” por mis opiniones. Lo que quiero decir es que soy bastante ambiguo diciendo que odio la religión, en realidad le tengo más manía a ciertas religiones (una de ellas se mueve por mi ámbito) que a otras, que por desconocimiento, no les tengo aversión. Pueden ser interesantes, tener una mitología que por lo menos, me atraiga (como en el caso del sintoísmo japonés); sin embargo, para mí, no dejan de ser puros mitos: hipótesis basadas en escrituras y libros de ambigua autoría, y a los que se les da, más veracidad, de la propia de un artículo científico del Nature que puede llegar a ser fácilmente falsable.

Puede que a lo mejor tenga, incluso, una especie de trauma por mi pasado. Como muchos saben, en el pasado era un católico, de esos que no descartaba la opción de convertirme en cura (ya me llevé una indirecta y una colleja por esto). Fui evolucionando, poco a poco, pase a descartar mi vocación por la secularidad y opté por seguir el camino de la ciencia. La ciencia me parecía curiosa, explicaba los fenómenos de la realidad con mucha exactitud, e intentaba explicarlo sin dios alguno, simplemente utilizando la matemática y el sentido común. A lo mejor por eso me considero de ciencias, porque soy alguien que nació con la curiosidad humana al cuadrado, “el ser humano empezó a desarrollarse cuando quiso saber qué eran las estrellas”.

Entonces fue cuando entré en una etapa difícil. Una etapa donde intenté por todos los medios, poner en común la ciencia y la religión, progresivamente dejé de creer en el papa y en la iglesia, dejé de ir a rezar en la parroquia y a acudir a las aburridas eucaristías (en el fondo siempre habían resultado bastante tediosas). Me sentí traicionado e indignado, y a medida que me iba metiendo en el mundo de las ciencias y la filosofía, más me alejaba de la religión. Evolucioné, como si fuera un niño inmaduro y caprichoso hasta convertirme en un hombre con un poco de sentido común (o eso quiero creer).

Espero que ahora entiendan mis queridos lectores de que siempre añado un pizco de subjetividad, humor tosco y negro a mis entradas sobre religión, pero lo cierto es que más que contaros mi terrible vida, lo que quiero es que la gente no se engañe a sí misma, y daros una visión razonada de porque no creo en dios.

Yo he encontrado a gente que me ha dicho: “No se puede negar la existencia de dios, ya que no lo podemos saber”. La frase esta tiene un 100% de escepticismo, no obstante, entre el sí y el no, yo inclinaría un poco la balanza hacia el no ya que si bien no podemos negar la existencia de dios, no podemos negar la existencia del unicornio rosa invisible (¡no podemos saberlo obviamente porque es invisible!), el monstruo espagueti volador y la tetera de Bertrand Russell, que está pululando por ahí entre Marte y la Tierra.

Pero bueno ¿Qué tal si le damos otro repasillo al proselitismo colegial, universitario, y laboral de la GBU?

Parece que han pasado ya bastantes meses desde la última entrada que les dediqué a ellos, donde tuve que encontrarme con algunos comentarios indeseables y con algún que otro insulto, lo cual supuso una desagradable sorpresa. Lo que me dio a entender que no habíais entendido mi mensaje. Esta vez, y gracias a mi queridísima cómplice de por vida, que se sacrificó para conseguirme el material a ser analizado, podré, con tranquilidad, desentrañar todas las ideas que estos neocatólicos quieren expandir exponencialmente (ya quisieran ellos…).

El material consiste en una libretita que puede parecer compleja, aunque en realidad, la complejidad solo está en los dibujitos abstractos y líneas onduladas que decoran cada página. El libro es simplemente, una biografía del chaval de dios, más unos comentarios que no consisten en otra cosa que puras interpretaciones hechas por ellos.

Descubre… LIFE

Lo primero que me pregunto es… ¿Por qué demonios se basan en el evangelio de Juan? Hay ya una cantidad considerable de evangelios (incluidos los apócrifos), pero eligen uno solo como si tuviera toda la verdad por el supuesto rabino, y atento a la respuesta: “Es uno de los amigos íntimos de Jesús”. ¿Qué pasa, que Jesús ya no se ajuntaba con los otros tres?

Otra cosa que me parece curiosa y por la cual deduzco que son una clase de neocatólicos y deístas es que no se ve ninguna foto de Jesús, ni de María a Secas, María Magdalena y sus rayos. Ni siquiera en la horrenda página web que tienen, a lo mejor se me escapa algo, pero la página de mi antiguo colegio, por ejemplo, te dejaba bastante claro lo que eran. Tampoco se ven esos típicos retratos de santos mirando en éxtasis al cielo, con biblia en mano y parálisis proximal del nervio mediano.

Procedemos analizando las ideas principales que sacan del evangelio este…

“Jesús es la fuente de toda la luz moral y espiritual para la humanidad”. ¿En serio? Es decir… en vez de guiarnos por nosotros mismos ¿tenemos que apegarnos a Jesús para construir nuestros valores morales? ¿Qué pasa? ¿Qué todos los ateos, escépticos y los que pertenecen a otras religiones son malos? Si las demás religiones ignoran el chorro de luz moral y espiritual que Jesús eyacula sobre la humanidad ¿entonces significa que no tienen razón y por ende son pecadores?

En este sentido, la GBU propone “renacer de nuevo”, que puestos a ignorar eso de meterse de nuevo en el feto de una madre, sería optar por una vida religiosa, plena y satisfactoria (no sexualmente). En esta se producirá una especie de relación bidireccional entre dios y el borrego, una relación de amor, comunicación y obediencia. A saber qué quiere decir con “obediencia” pero no me gusta cómo suena…

Se mete entonces con las barreras étnicas, culturales o de género. El Jesús de la biblia no se contentaba con transmitirles su mensaje de amor y paz a los judíos, sino también a los extranjeros. Y mejor así porque si no hubieran sido mejor conocidos como “secta” oficialmente.

Usualmente se dice que los católicos son caníbales: se beben la sangre de cristo y se comen su carne. Pero tranquilos, la GBU lo ha tenido en cuenta, y soluciona el malentendido: Jesús no está hablando de comida física, está hablando de sacrificarse por toda la humanidad y de morir en la cruz con vete tú a saber qué intención. Eso sí, si necesitamos la muerte del rabino para vivir ya puedo considerar a los católicos como un poquito sádicos…

Se hacen tres preguntas: si Jesús es diabólico, si es un mentiroso y si es quien dice ser. Diabólico, la verdad que no lo sé, ya que tampoco creo en el demonio, aunque como mito, la demonología es un tema bastante interesante. En cuanto a lo de ser mentiroso, todos sabemos que si ahora saliera un supuesto “profeta” sería considerado un loco, un mentiroso compulsivo y candidato a formar parte de las filas de enfermos mentales que residen en los hospitales psiquiátricos. La respuesta que dan a la última pregunta no la entiendo, se supone que debe demostrarlo de alguna manera que no sea “La Palabra”, porque la palabra de dios también se la lleva el viento. La “Subnorconclusión”: No hay forma posible de demostrar que a Jesús lo ha parido un ente sobrenatural.

Entramos en un terreno bastante polémico: la muerte. Estos majaderos lo tratan desde el punto de vista bíblico: la historieta de Lázaro. Y culminan con una mágica frase: “al final, Jesús resucitará todos los muertos”. Todo esto sólo confirma esa teoría que tengo bastante internalizada desde que empecé a ejercer mi ateísmo-escepticismo: “la muerte creó la religión”. O debería decir: el miedo a la muerte. Dejando aparte ya los mitos que explicaban los fenómenos naturales, una misión de la religión siempre ha sido dar una esperanza a sus adeptos de que con la muerte no se acaba la cosa, sea con la resurrección de los muertos (espero que no sean los cuerpos los que resuciten, si no queremos tener una experiencia muy “biohazard”) o con la reencarnación, en caso de religiones más orientales como el budismo o el hinduismo.

Y hablando de muerte… yo no tenía muy bien entendido que las creencias cristianas se basaran tanto en muerte. En tal caso en la propia muerte de su profeta, o quizá debería decir martirio. Aunque con eso, peco un poco de ignorancia, porque como ya se sabe, el catolicismo es una de las doctrinas que más alaba a aquellos desgraciados que tuvieron la mala elección en sus vidas de morir por sus dogmas. (ya hablaré de ellos en otro momento) El caso es que de todos ellos, Jesús podría ser el “gran” de todos ellos. Utilizando la muerte, la suya propia, para “darnos” vida. Una idea que en sí, ya parece bastante paradójica… No obstante, nuestra querida GBU, imponiéndonos su propia interpretación de las cosas, nos aclara cuatro puntos:
  1. -          Jesús es más poderoso que Pilato.
  2. -          La muerte de Jesús forma parte del plan de dios.
  3. -          La muerte de Jesús es completamente voluntaria.
  4. -          La muerte de Jesús es una muestra de amor y la grandeza de dios.

En serio, ¿Por qué no se ponen a comentar estas atípicas frases en vez de mi propia filosofía? Probablemente más de uno se haya quedado bastante traumatizado por la muerte de Jesús, ya que decepcionado, no ha podido ver como el rabino no ha utilizado ninguno de sus superpoderes para hacer frente al sumo sacerdote. El individuo no tiene porque llorar… lo único que ocurre es que a Jesús le encanta jugar con sus enemigos y hace “respawn” después de 3 días. Puede que las 3 últimas frases sean, desde un punto de vista espiritista y de un creyente, “comprensibles”; pero, ¿Qué cojones (con perdón) quieren decir con la primera? Está claro que en el mito bíblico, Pilato es un político, mientras que Jesús es un simple ciudadano condenado por hereje; pero claro… a la hora de subir al cielo… ¿quién será el que reciba los latigazos en el culo? ¿Lo adivináis…?


Lo demás… puede considerarse absolutamente innecesario; es como leer la biblia, y yo de la biblia ya tuve suficiente en el pasado. Un glosario final con algunas palabrejas relacionadas con el cristianismo… unos comentarios evangelizadores con capaz de abrirte en canal… lo que sí es digno de mención es la guinda final: “Háblale de tu vida, de tus preguntas. Dile que sientes haber vivido sin contar con él. Dale las gracias por haberte amado tanto y por enviar a Jesús a morir en la cruz y darte así la oportunidad de acercarte a él, perdonado”. En otra página se menciona “Dios empieza un proceso para limpiarnos de nuestra vida anterior, y el Espíritu da vida a nuestro espíritu”.

Toma ya, y luego dicen que el cristianismo no lava el cerebro… pecadores…

Supercomentarios finales:

Pues esto es todo. La verdad es que puede que con ellos esté de acuerdo en algunas ideas, pero de todos modos no creo que eso de basarse en la biblia no sea muy acertado. Tampoco estoy de acuerdo con el proselitismo en la universidad, tienen libertad de hacerlo, eso sí, y la verdad es que estamos contentos de recibirlos, porque si no, nos rebajaríamos a una intolerancia innecesaria. De todos modos, como un amigo me comentaba en mis anteriores entradas, la gente tiene derecho incluso a dejarse dominar por las demás y por supuesto a creer en tonterías, cualesquiera que sea; y esa libertad, os aseguro que no se la voy a quitar a nadie.

Después de todo, el proselitismo en la universidad es un poco absurdo… se supone que la gente ya tiene las ideas bastante claras con respecto a esos temas, por lo que no llegarán a mucho. Los que no creen y los indiferentes, no mostrarán el menor deseo de participar. Una minoría de cristianos y creyentes estará de acuerdo en unirse a la dinámica. Pero no van a conseguir lo que pretenden…

Pero eso sí, si hablamos ahora de las más altas esferas, ellos sí que están consiguiendo lo que pretenden… al menos en España:


“Poderoso caballero es Don Dinero” relataba Quevedo en unos de sus grandiosos poemas…

¡Hasta la próxima entrada!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Vida Estudiantil: Un asadero convalidable por 2 días de agujetas...

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Cuando llevé las tortillas en dirección a la Garita, y caminaba con la palangana hacia la entrada a la abandonada playa lo dije muy claramente: “Esta noche será muy larga” Por supuesto, le di un poco de énfasis al “muy”. Y aún así, se quedó bastante corto.

Bueno, aquel día (un inolvidable 1 de octubre) estábamos todos más que preparados para organizar nuestro asadero, y empezábamos ya a descargar nuestras cosas justo en la entrada de la playa de palos. La playa es de arena negra, piedras y mierda por todos lados. Podría considerarse la playa más sucia que hay en la isla, pero si no estoy seguro, es porque no he estado en todas las playas de Gran Canaria. Tienes que bajar por un risco en medio de un pequeño acantilado que baja hacia la costa, al parecer es el único acceso, aparte de unas escaleras hediondas y “grafiteadas” que llevan a una especie de chalet con piscina, que ahora mismo estoy dudando si se encontraba llena o no. Lo segundo es lo más probable.

La marea movía la suciedad de la playa, de modo que se produce una especie de línea ondulada por toda la costa formada por porquería sedimentada. Justo al bajar el risco, te encuentras con una docena de bolsas de basura al lado de 4 pequeños contenedores de basura que no resultan suficientes. Seguramente, si no estuviera tan sucia sería un sitio, aunque muy lejos, agradable para estar.

Llevamos todas las cosas para abajo, con bastante dificultad la verdad. No recordaba algún punto en mi vida en el que hubiera levantado tanto peso, al menos cuando portaba aquellas cajas de 6 botellas de colonia. ( que es como llamo yo al alcohol de mala calidad). Llevamos burras, tablas, cerveza y bolsas llenas de comida. Nuestro menú consistía básicamente en tortilla, pan, pechuga, lomo y queque. La gente lo aprovechó bastante, esto lo contaré un poco más tarde…

Pusimos las mesas, y colocamos toda la comida detrás, ayudándonos con unas cintas para que no pasara nadie. El padre de uno de mis compañeros fue de gran ayuda para poner un cable de luces de colores por encima, y en resumen, poner en funcionamiento la iluminación de la fiesta. Durante la colocación esta cayó, se rompieron dos o tres bombillas, y provocó en una de mis compañeras un grito estridente que empezó a animarnos a todos. Esto prometía…

La energía la obteníamos de una máquina que funcionaba con gasolina, y la conectamos con las luces y los focos, por supuesto, la “apagamos” más de una vez para darles un buen espectáculo a nuestros clientes.
Las preparaciones iban marchando, y luchábamos contra el tiempo. Íbamos en contrarreloj y nos faltaba muy poco tiempo, había que ser ágil, trabajar en equipo. Faltaba menos de una hora para que la playa empezara a llenarse de gente y solo fueron unos minutos en los que estuve ayudando a servir tortilla a la gente, cuando me di cuenta de la enorme marabunta de hambrientos ya se había acumulado delante de las mesas.
Estuvimos sirviendo un buen rato, más de aquel que teníamos programado. Se supone que todos nos habíamos organizado para trabajar durante una media hora, en grupos, durante todas las horas que duraba el asadero. Sin embargo cuando te dabas cuenta de que nadie iba a sustituirte, continuabas currando todo el tiempo que fuese necesario. No sé cómo no pude predecir esto…

De todos modos, la falta de organización provocó lo de siempre: otros trabajaron durante toda la noche, mientras que algunos se escaquearon. Yo pude por lo menos tener algo de descanso, antes de irme a la puerta y luego empezar a limpiar. Encontré por allí que nuestros clientes, después de todo, se lo estaban pasando bien.

Las luces fallaron bastantes veces. La máquina, cuando ya se le iba acabando el combustible, empezó a sufrir una grave descompostura. Antes de una oscuridad total, hubo un periodo de encendido y apagado que la muchedumbre disfrutó con vítores, y desde luego, estallaban de alegría cuando se arreglaba el problema. Estuvimos un tiempo sin luces, ya que tuvimos que ir a buscar gasolina. Fue bastante divertido como la gente seguía sirviendo a pesar de no ver nada, ayudándose de pequeñas linternas, e incluso usando la luz que desprendían los móviles. También era necesario hacerlo con nuestros 3 fogones, donde freíamos la carne.

Caminando risco arriba, hacia la salida, estaba bastante oscuro. Subí acompañado, hasta que un amigo me abrazase súbitamente. Era un antiguo compañero de medicina, que dejó la carrera para dedicarse a la historia, y desde entonces no paró de conocer a gente tan hiperactiva como él en esa carrera. Y es que, a los estudiantes de historia (o a la mayoría de ellos) no hay nada que les guste más que resistir varias fiestas y asaderos en tiempo record.

El historiador me los señaló, emocionado. Todos bajaban ilusionados y expectantes en conocer mucha gente. En sus caras se les veía una mueca de felicidad que a lo mejor la ganaron bebiendo en otra fiesta anterior a la nuestra. Le acompañaba también su novia, una chica pequeña y bastante mona, pero con mucha fuerza y mucho genio, iba provocando (para no variar la costumbre), le tengo bastante cariño a pesar de ser tan impredecible e impulsiva…

Uno de ellos, no me reconoció. Era un chico que conocí en mi Pub favorito (“Green Fairy”), tenía una chaqueta blanca (de coyo) y en su mano izquierda portaba una botella de Duff, la cerveza que aparece en la famosa serie de “Los Simpsons”. Estudiante de historia, ex-“coyo”, y un amante de los “frikis”. Me saludó y no le importó conocerme otra vez (según me dijo medio bebido).

Otros de los colegas del historiador se acercó mientras estábamos todos tumbados sobre la arena (no sé como rayos no cogimos una infección), tenía una camiseta azul y estaba rapado, al principio daba miedo pero luego parecía ser buen chico y disfrutaba bastante bebiendo. Según (creo yo) entender, en aquel momento me pareció que había nombrado ingeniería como la carrera que cursaba, pero luego saludaba al historiador, a su novia y a mí con un gesto que parecía tener su origen en las “neuras” de los estudiantes de historia: cerraba la mano con fuerza y la golpeaba suavemente con su compañero, mientras gritaba a todo pulmón: “La mano de Dios” (o algo parecido…).

Más tarde tocó estar en la puerta. No era un trabajo agradable, para nada. Incluso nos llegamos a preguntar sobre la razón que teníamos de estar prohibiéndole el paso a la gente sin brida a una playa pública. Una de las chicas se puso histérica y nerviosa al hablar con una compañera, debía de ser un pecado mortal para ella que le prohibiésemos entrar en la playa… Hasta ahí todo perfecto, lo que no llegaba a comprender la pájara es que sin brida no podía pedir comida y bebida en nuestros puestos, y eso era lo que intentábamos evitar, cosa que a mucha gente no le importaba, y hasta sin pagar recibía un trozo de tortilla.

Pasaron las horas, y tres policías bajaron por el risco. Los vimos caminar hacia el puesto, y probablemente su objetivo principal consistía en acabar con el horrible ruido que adornaba nuestro asadero. Dos o tres compañeros tuvieron la “genial” idea de llevar un DJ al asadero, para que este ponga la música que le diera en gana. Nosotros preguntamos si iba a ser variada, pero eso sí, debemos tener en cuenta lo que es “variado” para esta gente… y la verdad, prefería oír el mugido de miles de vacas pastando que soportar lo que salía por esos altavoces.

La policía nos dio el toque de queda para empezar a recoger, el asadero se acercaba a su fin, y todos empezábamos a estar ya bastante quemados… y no, no todos habíamos estado friendo lomo. Decidí empezar a ayudar con la recogida de basura (que supuestamente ya había empezado, pero la gente seguía allí erre que erre), y empezamos a doblarnos la columna recogiendo vasos de plástico aplastados, platos rotos, algún que otro papel, y latas de cerveza. La verdad es que me resultó un poco absurdo recoger la basura, la playa ya estaba hecha una asquerosidad, y si bien la habíamos asqueado un poco más, no se notaría la diferencia. Pero el deber es el deber.

Mientras limpiaba, mira tú qué casualidad, me encontré con dos antiguos compañeros de escuela, en concreto, de 5º de primaria. Qué tiempos aquellos… eso sí, no supe decir si ambos estaban borrachos o hasta arriba de estupefacientes ilegales. Yo creo que ambas… El caso es que me contaron cómo les iba. Yo recordé haberlos visto algún día (a lo mejor hasta en el asadero de Palos pasado), y en el momento en el que me ofrecieron un poco de “coca” tuve un “dejavú” del tamaño de una cardiomegalia severa. A lo mejor hasta me ofrecieron en otra ocasión de esa mierda… En realidad, me dieron un poco de pena… ¿es que no tienen algo mejor que darme después de tanto tiempo?

Otro de los “compañeritos” de la infancia me lo encontré justo cuando bajaba por última vez a la playa. Era pelirrojo, pecoso, y bastante feo. Creo que pude reconocerlo por lo último.

Lo logramos recoger todo cerca de las 5 de la mañana. Habíamos estado trabajando desde las 3, por lo menos, en llevar bolsas de basura para arriba. Cuando ya estábamos todos soñolientos (o al menos, yo, que lo estaba, y mucho) nos dimos cuenta de que nos habían robado uno de los altavoces. El delito se había perpetrado sin que ninguno de nosotros lo haya visto (la verdad es que resultó un tanto penoso) y de una forma que desconocemos, aunque alguno que otro se atrevió a conjeturar. Lo más probable es que lo habrían escondido en la playa hasta que acabáramos, para así subirlo con total seguridad por el risco.

Total, en aquellos momentos ya estábamos acostumbrados a que nos robasen, en efecto ya lo habían hecho cuando empezamos a recoger todas las cosas. Mención especial se merecen dos tipejos… uno, estaba luchando contra dos de mis compañeras, una de ellas estaba bastante enfadada ya que no se hacía la idea de que nos estaban birlando bebidas delante de nuestras narices, intentamos que se calmase. El sujeto en cuestión parecía decidido de ser totalmente inocente, pero lo cogimos dentro de nuestra área, encerrada por las mesas y la cinta rojiblanca que pusimos. Sin dudarlo se plantó delante de las dos, rígido como un poste de madera (con el que comparte el mismo CI) esperando a que mis compañeras le bajaran los pantalones o algo. El caso es que conseguimos echarlo.

El otro lo eché yo. Parecía una condenada marioneta. Lo cogí hurgando entre las cajas donde guardábamos los “chupachups” de esos con forma de corazón que vendíamos junto a condones, a un euro. Se fue sin dirigirme una palabra, y sin decirme “¡huy, me has pillado!”, a lo mejor hasta estaba hipnotizado por los de cuarto para jodernos más el asadero. Sospecho que uno de los culpables puede ser quien le restó puntos al asadero por el famoso “numerito” del fallo de la instalación luminosa.

Y así acabó el asadero. No faltó alguna que otra guinda, como aquel problema de espacio en los coches para llevarse todo lo que había sobrado. Una de nuestras más acaudaladas compañeras rompió a llorar explotando de estrés por el problema de las plazas. Total, ya todo nos importaba un comino, lo que queríamos era dormir. No importaba quien había trabajado o no, todos lo sabíamos (¿porqué siempre son los mismos…?), incluso el reparto del dinero que supuestamente habíamos ganado ya nos daba un poco igual, lo decidimos dejar para otro día.

Por último, y haciendo un poco de referencia al título, cargar tantas cajas y bolsas de basura me produjo unas secuelas de dolor muscular en el brazo para todo el fin de semana. Aunque, la verdad es que es muy curioso como de un día para otro el dolor acaba desapareciendo del todo...

Esta sección de Vida Estudiantil está dedicada a una de las que aportaron sus mayores esfuerzos en la organización del asadero, que cada día por la mañana me deleita con su melodía mecanográfica en su diminuto portátil blanco. Se lo merece…

¡Hasta la próxima entrada!

lunes, 27 de septiembre de 2010

El autor del blog es Cumpleañero


Menudo día de mierda para cumplir. Pero da igual, ya lo celebraré este fin de semana…

Este año me tocó llegar a la veintena, finalmente, y la verdad es que no me quejo, ya me empecé a sentir diferente mucho antes, y mi madre (que siempre tienen un sexto sentido para todo), se dio cuenta de que  sumé 3 cm. a la diferencia de estatura con respecto de ella. Igualmente, estoy más gordo, moreno, ansioso, sin ganas de estudiar, sin ganas de acercarme a la administración para convalidar créditos de libre (soy alérgico a la burocracia), sin ganas de sacar fotos para el carnet de conducir… y un largo etc. Lo único que me apetece ahora es pasar un día tranquilo con cierta “cómplice” de la que dispongo, y celebrarlo por todo lo alto en el asadero de Palos (que por ahora tengo bastantes expectativas negativas sobre él).

Por supuesto, no pienso caer tan bajo como para promocionar el asadero por aquí, para ello sirven las redes sociales…

viernes, 10 de septiembre de 2010

Fundamentalista VS Fundamentalista


La religión lo ha vuelto a hacer…  Imagináos el típico padre musulmán, de sueldo medio (o para lo que se considere “medio” en un país del oriente medio), que cuida de una familia, y que para cuando tiene tiempo libre para jugar con su hijita, va y se larga a una estúpida y agresiva manifestación de horrendos fanáticos quemando banderas de los Estados Unidos, tirando piedras a las bases de la OTAN para que estas disparen a la muchedumbre, y el hombre este acabe comiendo tierra para el resto de sus días; porque la bala, concretamente, atravesó su cabeza y no la de otro.

Los musulmanes, en general, no son como los cristianos (relativamente hablando); y son más fáciles de provocar. Los adeptos al llamado “islam” son más crédulos, luego constantes con las prácticas religiosas que los identifican como tal. Las reglas y obligaciones de esta creencia son, si cabe, más exigentes que las católicas. Pongamos, como ejemplo, los 5 rezos al día, y el hecho de tener que hacerlo siempre en dirección a la Meca. Tienen, además, ciertos mandamientos, menos de aquellos que nos pudo dar nuestra Estúpida Santa Iglesia Católica Apostólica Romana, son bastante rigurosos, y si bien hay algunos que se entienden en el sentido común y la salud de la persona, hay otros bastante extraños, como el de darse un pateo al menos una vez en la vida para darle una vuelta a la “Kaaba”, una especie de estructura cuboidea gigante situada en La Meca. De seguro que dada las circunstancias económicas de muchos adeptos, les resultaría incapaz de realizar este viaje.

Personalmente, le tengo bastante recelo a esta religión, aunque de por sí esta no sea directamente perjudicial. No hay muchas cosas buenas que hayan salido de ella, por lo menos de ahí han salido quizá los más peligrosos fundamentalistas que pueda conocer la historia humana, y por supuesto de ahí se ha surgido el más justificado y poderoso machismo.

Al otro lado del ring se encuentra Terry Jones, un “mostachudo” clérigo evangelista con cara de mala ostia, residente en Estados Unidos, que maneja a su rebaño de ovejas por allá por Gainesville (Florida). Resentido por lo ocurrido en Nueva York hace 9 años, y por el hecho de la posible construcción de un centro islámico en la “Zona Cero” (lugar donde se asentaba el World Trade Center), decide quemar algunos “Coranes”. El Corán es el libro sagrado para los musulmanes (para mí no supone más que un libro de poemas árabes), y casi como la biblia, coincide con esta en ambigüedad de autoría y de interpretación.

En fin, que el majadero ha puesto en vilo a toda la comunidad islámica, a numerosos imanes y políticos, contando con el propio presidente de los Estados Unidos. Inclusive lo llamó el secretario de defensa de los EE.UU. Todos insistieron en que cambiara de opinión, y mientras algunos políticos gastaban saliva inútilmente otros optaron por utilizar la lógica: la quema  pública probablemente llevaría a consecuencias desastrosas, y beneficiaría a muchos grupos terroristas a obtener más candidatos con el cerebro lavado y totalmente ciegos ante la verdad del asunto.

La terrible verdad (para ellos), es que toda la gente en Estados Unidos no tiene la culpa de que un grupo de estúpidos evangelistas fanáticos se dedique a hacer hogueras, en sus ratos libres, usando el papel del Corán. Tampoco la tiene el pobre turista estadounidense, a quien le alertaron de no acercarse a este tipo de protestas en los países del oriente medio (y que de seguro saldrá mal parado si se acerca a una de estas).

Por supuesto, no estoy de acuerdo con ninguno de los bandos: ¿Qué necesidad hay de quemar el Corán? Y por, el otro lado, ¿Qué necesidad hay de ponerse así ante la quema de un libro sagrado?

Por respeto me dirán algunos, pero respeto es lo que más necesita un creyente que no tiene ni idea de cómo defender a su único amigo imaginario. Además, los musulmanes sucumbieron a la provocación y ellos mismos profanaron la bandera del país donde reside el vejestorio evangelista que de seguro, sabía que reaccionarían así. Total, que al final Terry se echó para atrás, pero el mal ya está hecho, porque ya han muerto personas en estas protestas.

¿La moraleja de todo esto? No provoques a los musulmanes, porque entre ellos se esconden fundamentalistas. Y no pararán hasta inculcarte, a la fuerza, de que la mujer vale menos que el hombre, y de que en el cielo te esperan 70 prostitutas dispuestas a entregarse a ti.

¿Qué pensáis ustedes sobre esta polémica, que ha ensombrecido el aniversario del 11-S? 
Absténganse Trolls.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Vida Estudiantil: Empecemos bien... ¿Ok?


El día se acerca poco a poco, el próximo día 13 de septiembre empiezo medicina después de dos años, dos años esperando que las asignaturas clínicas por primera vez se adelanten a las biológicas, y logren el puesto de importancia que se merecen. Dos largos años sufriendo, esperando porque algún día pisemos el hospital, y para cuando, no me siento realmente preparado (por eso digo que este es mi primer año de medicina, porque empezamos a estudiar enfermedades).

Tercero de medicina ya se nos hace una realidad, para cuando antes formó parte del futuro. Pronto será un presente y cuando ya nos queramos dar cuenta, formará parte del pasado. De todos modos, pienso disfrutar de este año como cualquier otro, y prometo llenar mi querida bitácora de las anécdotas, enfermedades curiosas y casos clínicos que pueda ofreceros por aquí; no sin dejar apartadas mis pequeños, pero especiales gustos y “hobbies”.

La verdad, es que los créditos optativos y los de libre configuración están haciendo todo lo posible para subirme el pH y la temperatura de la sangre: en este año que se avecina, solo he ganado 6 créditos de libre y 22 optativos (me falta UNO, para los necesarios para este ciclo). Las asignaturas optativas y de libre, este año, suponen para mí una vaga forma de completar estos requisitos, por obligación (de otra manera no te darían el título). Son asignaturas que la muchedumbre no disfruta, y que yo; intento darles un uso práctico futuro. No pienso cometer el mismo error de haberme metido en “TIB” como el año pasado (aunque ahora agradezco esos 3 créditos de libre).

El curso tiene bastantes asignaturas, tantas, que preferirías no coger ninguna otra más que las obligatorias y troncales. Sin embargo, tanto por las restricciones de la propia beca como de mis actuales condiciones en créditos, no ha podido ser así. De todos modos estoy contento de cómo me he organizado las asignaturas este año. Espero que todo vaya bien y que no tenga problemas por coincidencia de horarios, todo a su tiempo.

El horario está bien, pero como siempre; Medicina es la última carrera que tiene en cuenta las necesidades fisiológicas claves del organismo, y sustituye la hora de comer por una preciosa clase de dos horas sobre Epidemiología y Demografía Sanitaria. Es más, esta se encuentra adelantada de 11 a 12 de la mañana. Supongo que tendré que espabilar este año, y prepararme yo mismo la comida, con la colaboración de que mi madre me pueda comprar los ingredientes para ello. Intentar adaptarme al horario y comer algo de 11 a 12 para luego almorzar al finalizar la clase de patología que acaba a las 3 de la tarde. Qué vida más dura la del estudiante…

Las prácticas serán por la mañana, y se dejarán esperar hasta finales de octubre. Lo que parece es que serán organizadas por grupos, y mientras otros van a tener la suerte de tener nada más empezar, prácticas de patología general, otros rememoraremos los cursos pasados yendo a la sala de microscopía en las prácticas de Anatomía Patológica.

De lo que verdaderamente me arrepiento es de no haber podido terminar con el examen teórico de la autoescuela, así que quién sabe… a lo mejor tengo que faltar a algunas clases o a dos por las prácticas. O a lo mejor lo pospongo para navidades… aún no sé que hacer.

Pero después de todo… ¿Qué nuevos y duros retos nos esperan? ¿Cuántas caras nuevas? ¿Qué anécdotas nos esperan? Ni siquiera dios lo sabe, porque no existe…

viernes, 3 de septiembre de 2010

Ni dioses ni reyes, solo... Andrew Ryan


Hola, soy Andrew Ryan, y tengo una pregunta que hacerte…  ¿Acaso tiene el hombre derecho al sudor de su propia frente? No… dice el hombre de Washington, pertenece a los pobres. ¡¡No!! Dice el hombre del Vaticano, pertenece a Dios. ¡¡¡No!!! Dice el hombre de Moscú, pertenece a todos…
Yo rechacé esas respuestas, en vez de eso, elegí algo distinto… ¡¡elegí lo imposible!! ¡¡Elegí… Rapture!!
Una ciudad donde el artista no tenía que temer al censor, donde el científico no estaba limitado por la nimia moral, ¡¡donde los grandes no estaban constreñidos con los pequeños!! Y con el sudor de tu frente, Rapture también puede ser tu ciudad…

Me llamo Andrew Ryan, y soy el creador de Rapture. Hoy, en 1959, ya han pasado meses desde que empezó a desolar la ciudad una guerra civil que empezó con un provocado ataque al restaurante Kashmir, muriendo montón de gente que ha sabido ganarse un puesto en mi urbe.

Ni siquiera en mi propia ciudad, a varias millas de cualquier costa, y a metros y metros de profundidad. Los parásitos nunca han dejado de molestarme. Siempre al acecho, escondidos en cualquier esquina, armados con plásmidos y armas caseras; buscando siempre el mejor momento para asesinarme. Y ahora lo han hecho… han vuelto loco a todo habitante de Rapture, han hecho que se rebelen contra mí y contra mis ideas. Ahora todo el mundo en Rapture lucha por sobrevivir: luchan entre sí por defenderme o anquilarme, se inyectan esa mierda una y otra vez para convertirse en superhombres y tener poderes, a cambio de su estabilidad mental y la integridad de su cuerpo.

Una vez poblada por la gente más guapa e inteligente de la tierra, ahora mi ciudad se ha convertido en poco más que un manicomio lleno de mutantes que sólo son una sombra de lo que fueron: artistas, célebres científicos, grandes ingenieros y médicos.

Me obligaron a convertirme en un déspota, y a controlar muchos de ellos para defender el último reducto de mis ideas. He mandado a ejecutar un toque de queda, a encerrar a miles en psiquiátrico a los que no aceptaban mis designios, “Olimpus Heights” está lleno de sus cadáveres crucificados, y su sangre mancha los cristales, con los que anteriormente se podía vislumbrar lo maravillosa que era esta ciudad submarina. Pero son ellos los que me traicionaron, ¡malditos parásitos!

Yo les dí todo lo que había deseado el hombre, yo les ofrecí una filosofía con la que se podía vivir en la tierra. Yo no quería que fuesen ejecutados, yo tampoco deseaba matar gente, cuando decidí el sitio donde construir una utopía perfecta para los hombres.

Yo solo deseaba libertad. Libertad para que el hombre pudiera hacerse a sí mismo sin tener los prejuicios de los gobiernos y de la religión limitándolo y encarcelándolo, pidiéndole su parte como si de verdad tuviese derecho a una parte del esfuerzo de un ser humano.

¿Qué derecho tiene el pueblo a obligar a los empresarios a pagarle un seguro, y por las mismas, qué derecho tiene el empresario de explotar a sus trabajadores? ¿Qué sentido tienen los derechos positivos, más que un derecho a esclavizar a los demás?

Yo abogué por la libertad individual, por el derecho que tiene el hombre de no ser esclavizado por los que están por debajo. ¿Por qué debería, siquiera, ser considerado por la gente que no conoce y que está debajo de él? Al fin y al cabo, ¿de qué sirve el sacrificio personal sin buscar el interés propio? ¿Es tan malo buscar el interés propio en un mundo donde todo son falsas esperanzas, donde el ser humano se convertirá en el polvo de estrellas que fue de donde nació? La vida es muy corta, pero le da tiempo al hombre a intentar ser grande, después de todo ¿para qué perder el tiempo adorando a un dios, amando tu patria, cuando puedes celebrar tu propia grandeza?

El gobierno y la religión son parásitos que siempre han intentado instruir a las personas en el infame arte de la humildad, cuando este siempre ha tenido el derecho de sentirse orgulloso de sí mismo, ha intentado alejarnos del extremismo, y ponernos en guerra contra nosotros mismos y con la realidad que lo rodea. Siempre nos ha querido limitar, controlar, regulando a la mayoría de las personas que de otra manera sobresaldrían por encima de ellos.

Os dí lo que queríais, el capitalismo puro, “laisse-faire”, donde las personas se tratan unas a otras no como amos o esclavos, pero sí como comerciantes. Un sitio donde no hubiera ningún tipo de poder que interviniera en el mercado, y la ley de la oferta y la demanda predominase en todos los ámbitos de la vida.
¿Si esta es una filosofía correcta, porqué todo ha tenido que acabar así? ¿Quién tiene la culpa? ¿Yo? por ofreceros una utopía donde el egoísmo es una virtud, sólo hecha para entidades perfectas, ¿o ustedes? Que abrazaron una sociedad basada en la recombinación genética, donde ser feo e imperfecto y débil es inmoral.

Rapture empezó a agonizar en 1959 para convertirse en una cruel distopía. Estuve labrando 14 años y todo acabó en esto. Nunca ha existido un lugar para mí fuera de esta ciudad y estoy decepcionado; de hecho, no hay lugar para mí en esta realidad, por lo que después de todo, ¿Qué tiene de malo dejarse matar por su propio hijo, controlado por tu peor adversario? Es lo que me merezco.

Ya que está tardando, jugaré un poco al golf mientras le espero…

Ultimo testimonio de Andrew Ryan, antes de morir.

¿Me estáis preguntando que es esto? Pues un pequeño tributo a bioshock, porque se lo merece. Es la primera vez que un juego (y encima shooter) no solo logra conseguir un argumento tan profundo que te acaba atrapando, una ambientación sorprendente, un giro argumental épico y una jugabilidad asombrosa. Es una llamada de atención hacia los extremismos, y hacia la imperfección del ser humano a través de la gran tragedia que supone la historia de Rapture.

Las ideas que aquí se exponen no son mías, pertenecen a esa corriente de pensamiento llamada Objetivismo. ¿Os imagináis vivir en un mundo donde absolutamente todo se dirija por las leyes de la oferta y la demanda? Donde cada uno tiene derecho a pisar a los que están por debajo de él, donde no tiene ningún sentido sacrificarse por los demás, a no ser que sea a cambio de algo. 

Entonces, amigos, estáis preparados para vivir en Rapture...